La discreta cheerleader que quiere llegar a la Casa Blanca

Ella quería una vida estable para su matrimonio y quería hacer una carrera. Lo que consiguió fue un esposo con insaciables ambiciones políticas.

Jeanette juega un papel importante en la carrera de Rubio, que se ha perfilado como un fuerte contendiente a la Casa Blanca. Crédito: AP.
Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Venezuela (Redacción Sumarium). Esencial y discreta, así describe El Nuevo Herald a Jeanett Dousdebes, la esposa de Marco Rubio, y asegura que en la vida pública de su esposo, Jeanette se ha mantenido en gran medida en un segundo plano.

“Ella no quería ser la esposa de un senador. Pero lo retó a dar el paso al frente si estaba tan opuesto a Charlie Crist. Cuando él llegó al punto más bajo de sus dudas y decidió renunciar a la campaña, ella lo persuadió de que siguiera”, relata la publicación.

Según la información proporcionada por el bloguero Javier Manjarres, ella es una mujer “apolítica” y “enemiga de las discusiones”: “A mí me da la impresión que ella preferiría que él estuviera en casa ayudándola con los niños, y con un trabajo normal de nueve a cinco”.

Sin embargo, a pesar de esta apreciación, el texto señala otra cara de Jeanette, y es la de una mujer que juega un papel importante en la carrera de Rubio, que se ha perfilado como un fuerte contendiente a la Casa Blanca en el 2016, aconsejándolo de modo franco y echándose encima la responsabilidad de criar a cuatro hijos.

“Dolida por el divorcio de sus padres, ella quería una vida estable para su matrimonio y tenía aspiraciones de hacer carrera más allá de una temporada en que fue cheerleader de los Dolphins de Miami. Lo que consiguió fue un esposo de insaciables ambiciones políticas que ha estado escalando posiciones desde que se conocieron”, dice la publicación.

LA HISTORIA

La pareja se conoció en 1990.

Marco Rubio, quien se graduó en la Escuela de Derecho de la Universidad de Miami en 1996, empezó a trabajar como abogado, pero con la ambición de la política. Jeanette era cajera de banco y se matriculó en una escuela de diseño de modas.

“Llevábamos menos de un año de casados, y ella no estaba lista para tener un hijo todavía. Quería terminar la escuela, y estudiaba hasta tarde de noche”, escribió Rubio en sus memorias, An American Son (Un hijo americano).

El Nuevo Herald expone que mientras los planes de ella se frustraban, la ambición política de Rubio cobró vuelo, primero como comisionado de la Ciudad de West Miami, y luego como representante estatal. Él se lanzó a conseguir ser nombrado presidente de la Cámara de Representantes, una batalla para la cual tuvo que viajar por todo el estado y ganarse el apoyo de sus colegas en la Legislatura.

“Mi carrera política la ha privado a ella de la vida de familia estable y predecible que ella tanto añoraba”, escribió Rubio.

LA EXPERIENCIA POLÍTICA

En su campaña por la presidencia de la Cámara, Rubio tuvo la ayuda de su esposa para manejar los comités políticos que él usó para respaldar sus viajes y sus asesores, una decisión que Rubio afirma ahora fue un “desastre”. De hecho, durante la campaña al Senado en el 2010 sus gastos fueron puestos bajo intenso escrutinio por Crist y los medios de prensa.

Según los documentos de la campaña, miles de dólares fueron a parar a sus asesores y sus viajes, e incluso a familiares suyos.

El comité de Rubio pagó tres mil 500 dólares a la compañía de su suegra por servicios de alquiler de autos, y diez mil a mensajeros que incluyeron a la familia de ella. Rubio hizo además muchos cargos a una tarjeta de crédito entregada por el Partido Republicano de la Florida.

El político culpó de esos problemas a la inexperiencia, el descuido y lo complicado del papeleo, alegando que su esposa muchas veces no viajó con él y que tuvo que obligarse a recordar qué compras hechas con la tarjeta de crédito habían estado relacionados con la campaña.

Fue exonerado por el panel estatal de ética, pero sigue habiendo cuestionamientos.

LA LABOR DE UNA POTENCIAL PRIMERA DAMA

Marco Rubio junto a su esposa e hijos, luego de anunciar su candidatura republicana a la presidencia de EE UU, durante un mitin en la Torre de la Libertad. Crédito: AP.

La publicación cuenta que el matrimonio se presentó hace un mes en un segmento del programa Good Morning America, en el cual el presentador George Stephanopoulos le preguntó si estaba “entusiasmada” con la campaña presidencial. “Entusiasmada, abrumada, emociones distintas”, respondió ella.

Actualmente, la campaña se ha concentrado en su papel de madre. Durante el anuncio presidencial el mes pasado en Miami, Jeanett estaba en el estrado con sus cuatro hijos: Amanda, de 15 años; Daniella, de 12; Anthony, de nueve; y Dominick, de siete.

En este sentido, la prensa destaca una cualidad sensible y de entrega en la señora de Rubio, algo que piensan podría orientar su labor a la parte humanitaria. De hecho, ella ha influido sobre su esposo en el tema del tráfico humano. Jeanett se reunió con grupos de activismo y participó en reuniones del equipo de trabajo de su esposo en el Senado.

“Cuando empezamos a hablar de eso, la gente no tenía idea de que eso estaba teniendo lugar aquí, en nuestro propio patio, por así decirlo. Es muy duro escuchar las historias de las niñas, porque son pequeñas, de 12 ó 13 años”, dijo ella a la revista Parade en el 2013.