El “Monstruo de Santa Rosa” tendría un trastorno de personalidad antisocial

Manuel Espinoza de 27 años, sigue prófugo de la justicia desde el 7 de septiembre.

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Manuel Espinoza cuando fue detenido en octubre de 2014 por uno de sus delitos.

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Según psiquiatras y psicólogos, el violador y asesino a su pareja Greilys Ortega, y sus tres hijastros, Manuel Espinoza, el “Monstruo de Santa Rosa”, tiene un trastorno de personalidad antisocial.

Lea también: Violó y mató a su pareja y a sus tres hijastros en Zulia.

Tras el cuadruple asesinato ocurriodo el pasado 7 de septiembre, en el estado Zulia, el perfil psicológico de “El Monstruo de Santa Rosa” dibuja a un hombre violento, manipulador, pendenciero, falto de empatía y con un encanto superficial que encaja con la figura de una persona sociópata, así lo reseñó Panorama.

Este trastorno de personalidad antisocial es aplicado por expertos en el área de psiquiatría para explicar cómo Manuel Alejandro Espinoza Roa, de 27 años, llegó a cometer uno de los crímenes más atroces que mantiene impactada a la colectividad zuliana y del occidente venezolano.

Lea también: El historial delictivo del “Monstruo de Santa Rosa”.

PERFIL PSICOLÓGICO

Según expertos consultados por el rotativo, las personas que padecen esta alteración como “El Monstruo”, la falta de conciencia moral no les permite discriminar entre el bien y el mal.

“Este tipo de personas tienen un radar para captar las carencias de sus víctimas y jugar con sus emociones. Saben muy bien lo que es bueno y lo que es malo, pero no les importa causar tanto daño. Hacen sufrir a todo su entorno”, explicó María Elena Sánchez, coordinadora del postgrado de psiquiatría en la Universidad del Zulia.

Sánchez agrega que personas como Espinoza no tienen capacidad de sentir culpa ni remordimiento, mucho menos tienen capacidad para cambiar.

“Desprecian el derecho a los demás, ese patrón lo van repitiendo en la vida en la medida que no hay castigo y, si existiese alguna sanción, igual no aprenden, porque no tienen capacidad de remordimiento que le da la sensación de culpa”, sostuvo Sánchez.

Otros expertos en el área coinciden en que los desquiciados actos cometidos por el “Monstruo” responden a una patología que responde a una secuela que quedó de su infancia.

Explican que, en la mayoría de los casos, se da por carencias afectivas e infancias traumáticas.

“Por lo general, estas personas en su infancia fueron maltratadas, torturadas y hasta violadas”, opinó la psicóloga Evelin Morales.

En relación con la niña de 7 meses, sobreviviente del múltiple homicidio, Morales asegura que Espinoza no le hizo daño porque “quizá sentía un vínculo afectivo con ella”.

“Hay un patrón que se da en muchos sociópatas. Como tienen un problema de vinculación con la figura materna, a muchos se les controla a través de esta figura, bien sea por medio de una hija o una hermana. Pudiera suceder que por esa niña— a quien él le dio el apellido, la vio nacer, y la ha visto crecer— sintió una identidad y cierta pertenencia. Él no le va a hacer daño a lo que es de él”, puntualizó.

La incapacidad de conservar un trabajo estable o permanecer en un lugar por mucho tiempo, propios de un sociópata, se reflejan en la personalidad de Espinoza, quien nació el 06 de noviembre de 1987 en San Rafael de Carvajal, en el estado Trujillo.

Espinoza llegó al Zulia desde tierras trujillanas hace aproximadamente cinco años. Dos meses atrás tenía planificado mudarse con Greilys y sus hijos a Carvajal, donde vive su familia para comenzar “una nueva vida”.

“El Monstruo de Santa Rosa” sigue prófugo de la justicia.