En silencio las guitarras, falleció el cantaor Manuel Molina

Manuel Molina, nacido en 1948, formó parte con Dolores Montoya del dúo flamenco "Lole y Manuel"

Molina dedicaba actualmente sus esfuerzos a un libro que recogía los poemas que escribió a lo largo de su vida

Fotografía de archivo, tomada el 23/11/1999, del cantante Manuel Molina, que ha fallecido esta madrugada a los 67 años en San Juan de Aznalfarache (Sevilla).Manuel Molina, nacido en Ceuta en 1948 pero afincado en Sevilla, formó parte con Dolores Montoya del dúo flamenco "Lole y Manuel",". Crédito: Ramón Castro / EFE
Publicada por: Ambar Rengel el 111@gmail.com @AmbarRengel

(Sevilla, España. Redacción Sumarium) El compositor, guitarrista y cantaor Manuel Molina, del dúo “Lole y Manuel” y precursor del llamado “Nuevo flamenco”, murió hoy a los 67 años en San Juan de Aznalfarache víctima de un cáncer, informaron fuentes del Ayuntamiento de esa localidad sevillana.

El portal 20minutos.es informó que el artista padecía un cáncer terminal que decidió no tratarse.

Falleció el precursor del “nuevo flamenco”. Crédito: Europapress

Manuel Molina, nacido en 1948, formó parte con Dolores Montoya del dúo flamenco “Lole y Manuel”, con quien se casó y fueron padres de la también artista Alba Molina.

Molina aprendió a tocar la guitarra viendo a su padre, el Encajero, aunque lo hizo con estilo propio, cogiéndola en vertical.

A principios de los años setenta comenzó su carrera con el trío “Los gitanillos del Tardón”, en el que estaban Antonio Cortés “Chiquetete” y Manuel Domínguez.

“El flamenco no le importaba a nadie. Ahora -señalaba a Efe– el flamenco de verdad vende discos porque hay gente auténtica que sabe hacerlo y gracias a Camarón, que fue capaz de hacer escuchar a la gente desde lo más sencillo, una bulería, a lo más complicado, las seguirillas”.

Luego, pasó por el grupo “Smash” y descubrió “la música electrónica sin abandonar mi flamenco, pero sabiendo que había algo más”, y consiguió el éxito con su “Garrotín”.

Manuel Molina con “Smash” descubrió, “gracias a los Beatles y Pink Floid, que había algo más que flamenco”, y con “Lole y Manuel” consiguió “demostrar que el flamenco es algo de todos” y saboreó las mieles del éxito con su revolucionario disco “Nuevo día”.

Cuando inició su carrera en solitario, en 1999, sacó su disco “La calle del beso” y se enfrentó a la música cantando, algo a lo que no estaba acostumbrado su público, y en un momento en el que el flamenco vivía uno de sus mejores momentos.

Más tarde, produjo el disco de su hija Alba, con quien contó para la grabación de su debut en solitario: “hice pruebas a otras mujeres pero al final fue Alba la que más me gustó, quizá porque por el hecho de estar en casa sabía lo que yo quería para mi disco”.

Una de las últimas actuaciones de Manuel Molina fue el pasado año acompañando a su hija en Madrid, en esa ocasión también cantando, aunque siempre prefirió quedarse “mudo” y ser conocido “solo” como “la música y letra” de Lole.

Molina dedicaba actualmente sus esfuerzos a un libro que recogía los poemas que escribió a lo largo de su vida y que iba comentando.

Categoría: Sociedad | Claves: Manuel Molina