“El fujimorismo está destinado a desaparecer” a corto plazo, dice Vargas Llosa

"La derecha y la izquierda parecen haber depuesto sus viejos hábitos antidemocráticos y haberse resignado a operar en la legalidad".

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Madrid, DPA)- El escritor peruano Mario Vargas Llosa aseguró en un artículo publicado hoy por el diario español “El País” que el fujimorismo “es una construcción artificialmente sostenida” que está “destinada a desaparecer” a “corto plazo” en su país.

“Para algunos podría tal vez parecer contradictorio (…) que la hija del exdictador, Keiko Fujimori, sacara tan alta votación en los últimos comicios y que la bancada que le es adicta sea mayoritaria en el Congreso. Pero esto es puro espejismo”, señaló.

El premio Nobel de Literatura, de 80 años, instó al nuevo presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, a impulsar la “legalidad” y el “progreso” en su país. “Los problemas son todavía enormes (…) Pero sería una gran injusticia desconocer que en todos estos años Perú ha gozado de una libertad sin precedentes”, destacó.

“La derecha y la izquierda parecen haber depuesto sus viejos hábitos antidemocráticos y haberse resignado a operar en la legalidad. Tal vez hayan comprendido que esta es la única vía posible para que los remedios de los problemas de Perú no sean peores que la enfermedad”, continuó.

Para Vargas Llosa, las perspectivas para el nuevo Gobierno peruano son “alentadoras”. Pidió, para que no se frustren, que la “batalla contra la corrupción sea implacable” y que se trabaje contra la “falta de seguridad callejera”, el “gran lastre que frena y amenaza el desarollo” en Perú y en el resto de América Latina, según apuntó.

En este sentido, urgió la necesidad de reformar el Poder Judicial y los organismos encargados de la seguridad, empezando por la Policía.

El autor de obras como “La ciudad y los perros” o “La fiesta del chivo” también pidió a Kuczynski que apoye a la oposición de Venezuela en medio de la crisis política y social que vive este país, gobernado por Nicolás Maduro.

“Ojalá la política diplomática (…) sea coherente con esa democracia que le ha permitido llegar al poder. Y no incurra, como tantos Gobiernos latinoamericanos, en la cobardía de mantener una neutralidad cómplice frente a la tragedia venezolana, como si se pudiera ser neutral frente a la peste bubónica”, expresó.