¿Vivir o comer? Trabajan hasta 12 horas al día para cubrir gastos del hogar

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Aquellas tardes y noches en la que la tarea era un momento ideal para la familia divertirse o ver juntos la televisión, quedó en el pasado, al igual que caminar por un parque. Llevar comida a la casa a expensas de sacrificar su tiempo se convirtió en la prioridad de muchos venezolanos, aunque eso les cueste parte de su vida.

El Diario La Verdad resalta que aunque en el país la jornada laboral está comprendida por 40 horas semanales de trabajo con derecho a dos días libres en la Ley Orgánica del Trabajo de Venezuela, cientos de trabajadores junto a los dueños de pequeñas empresas, deciden extender considerablemente los horarios laborales para llevar un pedazo de pan con un “pedacito” de queso a su hogar.

Con una inflación galopante, el pago de algunas horas extras, un bono o días libres trabajados, sirven como salvavidas ante los gastos. “Sé que lo que me dan por pasar tantas horas trabajando jamás podrá resarcir el tiempo que no puedo dedicarle a mis niñas, pero es la única manera de poder llevar algo a la casa”, afirmó al mencionado diario Johana Perdomo.

Por su parte, Andrea Sánchez, psicóloga infantil, explica que en muchos padres existe el sentimiento de culpa o piensan que no son queridos por sus hijos porque los niños son más retadores, exigentes y groseros cuando se descuide la crianza y no se les brinda tiempo en cantidad y de calidad.

En este sentido, la experta afirma que es de vital importancia conversar con niños y jóvenes, ver cómo se sienten y que estos perciban que existe un interés y que al menos por un momento toda la atención esté centrada sobre ellos.

SIN EQUILIBRIO

Dedicarle tantas horas al trabajo, impiden no solo compartir con familiares y amigos, también ocasiona que aquellas personas que cumplen las maratónicas jornadas, abandonen cualquier actividad deportiva, de esparcimiento o diversión. Cuando la semana ha transcurrido con al menos 56 horas trabajadas, más ocho del día libre, el tiempo restante alcanza para recorrer supermercados o tomar algún descanso.