¿Debe Henrique Capriles cambiar su discurso?

No son pocos los que se molestan por las reacciones del gobernador de Miranda en Twitter, que suelen tener un tono coloquial y hasta jocoso, ante anuncios gubernamentales que minan la motivación de la oposición.

Es frecuente que Capriles califique de "pote de humo" muchas de las cosas que el resto de la oposición -y seguramente él mismo- ve como atropellos a los derechos. Crédito: Comando Simón Bolívar / Archivo
Publicada por: Andrés Herrera el andreduardo@gmail.com @AndrEduardo

(Caracas, Venezuela) – Henrique Capriles Radonski, gobernador de Miranda y excandidato presidencial, es una de las caras más visibles de la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y para muchos el líder del bloque opositor venezolano.

Es también famoso por haber llenado de esperanza a millones de venezolanos que le han dado su voto en dos oportunidades para intentar llevarlo a la Presidencia y por su característica gorra tricolor. Muchos también son los que lo señalan por no tener una actitud tan frontal hacia el Gobierno como la de Leopoldo López, preso político y líder del partido Voluntad Popular, también parte de la MUD.

Es frecuente que Capriles califique de “pote de humo” muchas de las cosas que el resto de la oposición -y seguramente él mismo- ve como atropellos a los derechos. No son pocos los que se molestan por las reacciones del gobernador de Miranda en Twitter, que suelen tener un tono coloquial y hasta jocoso, ante anuncios gubernamentales que minan la motivación de la oposición.

Este martes no fue la excepción. Ante la notificación de la demanda que interpusieron en su contra los funcionarios venezolanos sancionados por Estados Unidos por violación a los Derechos Humanos y corrupción, que puede poner a Capriles en graves problemas con la justicia nacional, éste la calificó de “demanducha”, como si fuera poca cosa en un país con presos políticos.

También, ante la victoria de la selección nacional de fútbol frente a la colombiana, el pasado domingo, Capriles publicó una foto de la peresidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, con la frase “Ganó Colombia”, a manera de chiste, por la falta de confianza en el ente rector que suele citar buena parte del electorado.

Sin embargo, la cosa es seria. Más de 90 personas se encuentran haciendo huelga de hambre, incluido López, para exigir al CNE que publique la fecha de las elecciones parlamentarias; tema fundamental para la vida política del país.

Asimismo, otras frases como “habladera de paja”, “enchufados” y “trapo rojo” forman parte del vocabulario de Capriles, sobre todo en Twitter. Sin embargo, muchos se siguen preguntando si es esta la estrategia correcta para enfrentar en la política al Gobierno nacional, en un territorio donde el mismo excandidato presidencial señala que se padecen grande problemas: debacle económica, inseguridad y una unión de los poderes que deberían estar separados.

Por otra parte, no se ve una agenda definida de protesta pacífica por parte de Capriles, ni de estrategias que puedan canalizar de forma fructífera el descontento de la población, especialmente de la oposición. ¿Le hace falta energía y dirección al discurso de Capriles? ¿Es su lenguaje el apropiado para la coyuntura? Son preguntas que, a lo mejor, pasan por la cabeza del mismo gobernador.