“La doble vida” de una ama de casa para alimentar a sus hijos

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Rita es una de las “grúas”, 15 mujeres que recorren las calles de Maracaibo y usan una de las plazas con mayor concurrencia para ofrecer “servicios sexuales”.

Rita, así se hace llamar desde hace 5 años cuando comenzó en este mundo, tiene 43 años y una apariencia normal. Lleva consigo una blusa al ras de su figura y una licra de colores con zapatos bajos. Para desapercibida por quienes no la conocen, solo pueden identificarla como “prostituta” al verla en una de las esquinas de la plaza o al acercarse a un incauto.

Cuenta al Diario La Verdad que, el “hambre y la necesidad” la “arrastraron” a este camino. “Yo fui una mujer como cualquier otra. Mi esposo me daba dinero y con eso nos alcanzaba. La cosa se nos puso muy arrecha y no teníamos para cubrir nuestras necesidades. No puedo trabajar en una casa de familia por cinco mil o seis bolívares diarios que solo me alcanza para comprar una harina, mientras mis hijos se mueren de hambre”.

Sus labores en la calle hicieron que su vida cambiara por completo y “nunca más” pudo ser normal. “No me dedico a lo mismo que el resto de personas. Muchos critican que no llevamos una vida común y corriente, pero mira cómo la mayoría de personas pasan hambre por llevar esa vida normal. Mi familia no pasa necesidades, hambre o trabajo y les puedo pagar los colegios a mis niños”.

Aunque admite que su familia no sabe o se imagina de su “vida alegre”, pasó por situaciones “feas” y riesgos para conseguir “fácil” el dinero. “Tengo una doble vida. Por mi casa soy una señora e incluso pertenezco a la asociación de padres y representantes en el colegio. Me consigo personas conocidas por aquí y cuando me preguntan qué hago, les digo que estoy haciendo algún tipo de papeleo u otra cosa”.

Su jornada inicia a las 7.00 de la mañana y termina a las 12.00 del mediodía porque “con lo que reúne le alcanza”

Su esposo en la actualidad fue un antiguo cliente de una de sus amigas y el amor comenzó en la calle. “Nos conocimos y empezó a salir conmigo al tiempo. Él me respeta y juntos compartimos los gastos de la casa. Sabe de dónde vengo y siempre está para nosotros”.

Rita hace una pausa cuando se le consulta sobre los sentimientos que le ocasionan el tener ese estilo de vida. “Esto es horrible. Vivimos con miedo y zozobra, pero es nuestra manera de sobrevivir”.




Categoría: Venezuela | Claves: Estado Zulia Prostitución