Los focos apuntan a Birmania ante la crisis de inmigrantes

Unas 6.000 personas se encuentran, según la ONU, atrapadas en barcos a la deriva en el golfo de Bengala a la espera de poder desembarcar en Tailandia, Malasia o Indonesia, semanas después de que zarparan de Bangladesh y Birmania

La situación amenaza con convertirse en una tragedia sin precedentes. Créditos: Olivia Harris / Reuters
Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Koh Lipe, Tailandia, 16 de mayo. EFE) – Tailandia y Malasia, afectados por la llegada de miles de inmigrantes indocumentados a sus costas, presionaron a Birmania para que se implique en las negociaciones para encontrar una solución a la crisis humanitaria en el Sudeste Asiático.

El primer ministro de Malasia, Najib Razak, abogó a favor de un acuerdo regional para resolver la crisis de inmigrantes e instó a Birmania (Myanmar), país del que huyen gran parte de ellos, a que dé una “respuesta positiva”.

Unas 6.000 personas se encuentran, según la ONU, atrapadas en barcos a la deriva en el golfo de Bengala a la espera de poder desembarcar en Tailandia, Malasia o Indonesia, semanas después de que zarparan de Bangladesh y Birmania.

Gran parte de los inmigrantes son rohingyas, una minoría musulmana perseguida en Birmania, donde no se les reconoce la ciudadanía.

“JUEGO DE MESA” CON VIDAS HUMANAS

Una de las embarcaciones, con al menos 300 hombre, mujeres y niños hambrientos, ha sido rechazada en varias ocasiones por la Marina tailandesa y malasia, en lo que las organizaciones humanitarias califican como un “juego de mesa” con vidas humanas.

El primer ministro malasio defendió que la crisis sea abordada por la Asociación de Naciones del Sudeste de Asiático (Asean), de la que Malasia desempeña este año la presidencia rotatoria y de la que también son miembros Birmania, Tailandia e Indonesia.

Hasta ahora el Gobierno de Birmania se ha desentendido de la crisis y ha puesto en duda su participación en una reunión convocada por Tailandia el 29 de mayo en la que han sido invitados varios países de la región y agencias internacionales para debatir posibles soluciones.

ESPERAN “RESPUESTA POSITIVA” DE BIRMANIA

“Espero que (Birmania) dé una respuesta positiva en la medida que estos refugiados son consecuencia de problemas internos en los que no podemos interferir pero ante los que queremos hacer algo antes de que la situación empeore”, dijo Najib.

El primer ministro malasio mantuvo hoy una conversación telefónica con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien reiteró su preocupación por la situación de los inmigrantes atrapados en alta mar.

“Le he dicho (a Ban) que esta es una catástrofe humanitaria que debe ser abordada seriamente por todos los países. Este no es solo un problema de Asean, es una cuestión humanitaria y global”, añadió.

Unas 2.500 personas han desembarcado desde el domingo en Indonesia, Malasia y Tailandia, pese a la oposición de la marina de estos tres países, que empuja estos barcos lejos del litoral desoyendo las llamadas de la ONU y organizaciones humanitarias para que abran sus fronteras.

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Husein, se declaró ayer consternado por esta política sobre la que advirtió que “van a conducir forzosamente a numerosas muertes que podrían haber sido evitadas”.

MALASIA DESCARTA SER EL “ORIGEN DEL PROBLEMA”

Crédito: AFP

Najib respondió que Malasia ya acoge 120.000 inmigrantes ilegales de Birmania y que “simpatiza” con los que se encuentran en situación desesperada en el mar, a los que se ofrece asistencia humanitaria junto al millar que desembarcó el lunes en la isla de Langkawi.

“Decir que no admitimos o reducimos este problema humanitario es faltar a la verdad. Malasia ha contribuido en gran parte pero nosotros no somos el origen del problema”, concluyó Najib.

El jefe del Gobierno tailandés, Prayuth Chan-ocha, dijo que la solución de esta crisis requiere la cooperación de los países de la región, incluido Birmania, país de procedencia de gran parte de inmigrantes, sobre todo rohingya, a los no reconoce como ciudadanos.

“Las organizaciones internacionales deberían hablar con Myanmar en lugar de poner toda la presión sobre Tailandia para que asuma toda la responsabilidad en el cuidado de estos inmigrantes”, dijo anoche Prayuth en su alocución semanal por televisión.

Prayuth aseguró que Tailandia dará asistencia humanitaria y no descartó que se les ofrezca alojamiento temporal pero insistió en los rohingya que entren ilegalmente en el país serán considerados como inmigrantes ilegales y deportados a su país de origen.

Tailandia reiteró su intención de seguir bloqueando el paso a tierra de las embarcaciones con inmigrantes al menos hasta la reunión que han convocado el 29 de mayo con representantes de otros países de la región para abordar la crisis.

Según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), unas 25.000 personas zarparon en barcos desde Bangladesh y Birmania durante el primer trimestre de 2015, el doble que del número registrado en el mismo periodo de 2014.