Alguien que “no se comanda a sí mismo, no puede comandar un país”

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Samarium).- Rosario Marín, ex Tesorera de los EE.UU. durante el gobierno de George W. Bush (2001-2003), conversó con Sumarium Radio sobre las razones por las cuales, siendo republicana, por primera vez ha decido no apoyar para la Presidencia de EE.UU. al candidato de su partido, sino apoyar a la candidata demócrata Hillary Clinton.

La destacada dirigente mexicano-americana reconoce que su decisión no fue fácil, pero que lo que la empujó fue observar que “el hombrecillo anaranjado” que ahora es el abanderado republicano insultaba primordialmente a los mexicanos llamándolos “violadores, traficantes de drogas y criminales”, y quien lejos de arrepentirse de sus insultos, los ha repetido una y otra vez. Revela que ella ha sido una activista del partido que asistió a cinco convenciones como delegada, y vocera de los candidatos republicanos, de manera que nadie puede cuestionar sus credenciales republicanas. También expresa que dio oportunidades a este personaje para ver como se le podía apoyar, pero que siempre se sintió ofendida incluso de manera muy personal tanto como mujer, pues ha llamado a las mujeres “cerdas”, como por sus burlas contra personas con discapacidades, ya que ella tiene un hijo con discapacidad. No obstante, además de las ofensas, para Marín el hoy candidato republicano ha demostrado ser un individuo “sin la experiencia, el temperamento, ni el conocimiento, que provoca a amigos y enemigos de los EE.UU.”, y por tanto “cuando todo esto se acumula, no hay ninguna razón para apoyar a este hombre”.

De allí que la ex Tesorera de EE.UU. y militante republicana haya decidido dar su apoyo por primera vez en su vida política y como votante a una persona que no es de su partido, Hillary Clinton, porque en su opinión cuando se le contrasta con Donald Trump, ella reúne todas las calificaciones que le faltan al nominado republicano.

Marín confesó desconocer al partido en el cual ha militado durante más de veinte años, desconocer que sea el partido de Ronald Reagan, de George Herbert Walker Bush, y de George W. Bush, quien obtuvo 44 por ciento del voto hispano, desconocer a un partido que se ha dejado secuestrar por un individuo “con los mas viles propósitos políticos”, y desconocer al partido y a los dirigentes que lo apoyan sabiendo que van a perder el voto latino. Recordó que Mitt Romney con 27 por ciento del voto hispano no pudo ganar la Presidencia, y que para ella difícilmente puede ganar el candidato republicano pues duda que el voto hispano lo respalde. Para ella los latinos que voten por este hombre “no tienen vergüenza”.

Por otra parte, Marín recordó que Hillary Clinton es una persona que sí sabe de gobierno, que fue electa dos veces como senadora por un estado muy importante como Nueva York, donde hay una importante población latina, y que fue Secretaria de Estado en un período muy crítico para EE.UU., lo cual le permitió trabajar diplomáticamente con los aliados de EE.UU. y en contra de los enemigos de ese país. En su opinión lo anterior sin duda se evidenció en el debate del pasado lunes: que la Secretaria Clinton si está preparada para ser Comandante en Jefe, mientras que el candidato republicano se vio fuera de control, ignorante en aspectos claves de la política exterior. Y aseveró “una persona que no tiene el comando de sí mismo y no puede tener el comando de un país”.

La ex tesorera de EE.UU. expresó que le asusta y preocupa que las personas que apoyan al candidato republicano no se percaten que este personaje es una amenaza a la seguridad nacional, a la estabilidad económica del país y a la estabilidad económica del mundo. “Cuando los EE.UU. elige al Presidente de EE.UU., está también eligiendo al líder del mundo y este personaje es obviamente un personaje que evidencia ineptitud, poca capacidad y falta de temperamento para ser Presidente”, añade. Dijo entender que hubiese frustración y ansiedad en parte del electorado, pero que para poder solucionar los problemas de EE.UU. se necesitaba a una persona capaz de unir y crear consensos, y no a una persona que se ha dedicado a insultar, a dividir, a poner un grupo en contra de otro, y que si llegara a Presidente difícilmente podría unir a la gente y crear los consensos necesarios para avanzar sus políticas.

“Si los EE.UU. han podido elegir a un afroamericano, y ahora puede elegir a la primera mujer Presidente de EE.UU., sería insólito que se retrocediera escogiendo a un personaje divisionista y negativo”, concluyó.