El alto precio que deben pagar por la españolidad

Los mecanismos que están por aprobarse generan cuanto menos "incertidumbre", dados los requerimientos de documentación en muchos de los casos.

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Jerusalén, EFE) – La ley que concederá la nacionalidad española a los sefardíes ha hecho florecer en Israel, antes siquiera de ser aprobada, un mercado de asesores y procuradores privados que ofrecen sus servicios a los candidatos para sortear la engorrosa burocracia a cambio de importantes sumas.

Este incipiente mercado, que busca prestar sus servicios a cientos de miles de personas que aseguran ser descendientes de los judíos expulsados de España en 1492, echó raíces en internet hace ya meses, aunque la inminente aprobación de la ley ha impulsado el oportunismo empresarial.

“En principio la ley habla de ciertas instituciones autorizadas para ayudar en la constatación del origen sefardí”, dijo a Efe José Benarroch, presidente de la Unión Sefardí Mundial, una asociación recién creada para asistir en los trámites y que, afirma, ha sido reconocida por el Ministerio español de Justicia para acreditar en Israel el origen sefardí de los candidatos.

Al margen de esta asociación, son numerosos los abogados, notarios, procuradores que han visto un filón de oro en la histórica ley que dará la nacionalidad española a los sefardíes.

La propia legislación conduce a un procedimiento burocrático costoso y prolongado“, sostiene León Amirás, presidente de la Organización de Inmigrantes de América Latina, España y Portugal en Israel, al explicar el fenómeno.

Para este abogado descendiente de sefardíes turcos y que aspira a acogerse a la ley, los mecanismos que están por aprobarse generan cuanto menos “incertidumbre”, dados los requerimientos de documentación en muchos de los casos.

Menciona además que el candidato deberá desplazarse a España -“un entorno que a veces le será desconocido”- para levantar acta ante notario, y en el plazo de caducidad de tres años de la ley, lo que a su juicio obligará a los aspirantes a solicitar la ayuda de expertos para agilizar el proceso.

Impulsada por el anterior ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, la ley fue refrendada por el Senado la semana pasada y su aprobación definitiva en el Congreso se espera para finales de la próxima semana.

Prevé el establecimiento de una plataforma digital para gran parte de las gestiones, pero Amirás cree que lo lógico hubiera sido realizar la naturalización a través de los consulados de España, porque la actual formulación abre una brecha al “oportunismo” y generará unos gastos que cuantifica en “miles de euros”.

Más allá de los cien euros del acta notarial que contempla el texto de la ley, los solicitantes deberán pagarse un viaje de ida y vuelta a España, la estancia de varios días, un curso de español y los conocimientos constitucionales exigidos por la ley, así como la documentación para acreditar el origen sefardí.

“Todo ello debe estar traducido por un traductor jurado y apostillado, lo que elevará sustancialmente el coste de todo el procedimiento“, destaca Amirás.

En Israel, la traducción de un simple documento de identidad (apenas 50 palabras) asciende a unos 80 euros, por lo que “alguien que deba presentar documentos como una ketubá (contrato matrimonial judío) o actas jurídicas antiguas podría llegar a pagar miles de euros”.

A ello habría que agregarle los honorarios de abogados y procuradores a los que recurran los aspirantes para comprender los requisitos de la ley (“muchos no hablan siquiera español”, dice el letrado) y realizar una rápida tramitación, que podría ascender, según una verificación de Efe entre varios de ellos, a hasta los 1.600 euros.

“En total, el gasto puede superar fácilmente los 4.000 euros por persona“, advierte Amirás.

El precio dependerá en todo caso de la facilidad con la que la persona pueda probar su origen sefardí, dado que “si el apellido es conocido vas cuesta arriba” y si no lo es, “cuesta abajo porque te requerirán más y más documentación”, indica Benarroch.

“Este es un proceso que empieza en España y termina en España, por lo que todo debe ser traducido y apostillado“, refirió a Efe.

Su asociación, que tiene constatados unos 9.000 apellidos sefardíes, ofrecerá asistencia en las tramitaciones desde Israel a un coste simbólico, tratando de hacer frente a esos “tiburones” que tratan de sacar partido del sueño de muchos sefardíes de ser reconocidos como españoles quinientos años después.

Categoría: Mundo | Claves: Nacionalidad española Sefardíes