Y después de Maduro, ¿qué? ¿La sexta o el regreso de la cuarta?

Publicada por: Mariangélica Aumaitre el maumaitreb@gmail.com @Mariang_ab

“Ya no les pertenece”, decía Hugo Chávez a “la IV” refiriéndose a la Asamblea Nacional. Crédito: Multimedio VTV / YouTube.

(Redacción Sumarium) – “Hoy muere la IV República y se levanta la República Bolivariana”, dijo Hugo Chávez en agosto de 1999 durante la Asamblea Nacional Constituyente, sin prever que 17 años después su proyecto se sacudiría por la fuerza que una vez creyó haber desplazado del Parlamento y de las entrañas de Venezuela, “la cuarta”.

Así como “la Cuarta República nació sobre la traición a Bolívar y a la revolución de independencia (…) hoy, le corresponde ahora morir”, sumó el exmandatario en aquella oportunidad, y remató: “Esta es la casa del pueblo (La Asamblea Nacional) y no la casa de las cúpulas y los cogollos que durante años traicionaron esa esperanza de un pueblo”.

No sabía Chávez que hablaba del futuro de su adorada gesta bolivariana.

De acuerdo con una proclama firmada por integrantes de la agrupación de militares chavistas conocida como el 4F, el actual presidente venezolano, Nicolás Maduro, abandonó el proyecto político diseñado por el fallecido padre del chavismo y está dispuesto a hundir al país con tal de mantenerse en el poder.

El pronunciamiento, señala el diario El Nuevo Herald, se suma a las recientes declaraciones del mayor general Cliver Alcalá Cordones, hombre de confianza de Chávez, quien acusa a Maduro de destruir el legado bolivariano con su incapacidad de abordar lo que ya es visto como la mayor crisis económica en la historia del país, una que deja muy atrás a la que originó El Caracazo en 1989.

Para justificarse, Maduro, cuyo gobierno muestra cada vez más su cara autoritaria, ha recurrido a una “guerra económica” orquesta, entre otros, por los “fantasmas” de la cuarta que, aunque el Gobierno insistió en que no volverían, en realidad nunca se fueron.


En 2013, Chávez dejó un país caracterizado por la fractura de su unidad: un país dividido. Así opina el abogado y político venezolano Eduardo “El Tigre” Fernández. “Concentró en sus manos un exceso de poder, es lo que prevaleció en el siglo XIX venezolano. Se llamaba el caudillismo (…) Había disminuido en los años de la República civil, entre 1958 y 1998, y resucitó bajo el gobierno del presidente Chávez”.

“Otro fenómeno de carácter negativo fue el militarismo. El exceso de poder en manos de oficiales activos o en situación de retiro de las Fuerzas Armadas”, agregó.

Refiere AFP que desde que Chávez, militar de profesión, asumió la presidencia de Venezuela en 1999, las fuerzas armadas han cobrado un papel preponderante en la política del país. Actualmente, casi la mitad de los gobernadores y el 25% de sus ministros son uniformados.

Algunos críticos y analistas se aventuran a considerar que la base de apoyo de Maduro, cuya popularidad según la encuestadora Datanálisis ronda el 26,8%, no está en la calle sino en los cuarteles. De acuerdo con la periodista Ibéyise Pacheco, el primer mandatario “es un rehén de la cúpula militar. Solo eso lo sostiene”.

¿Cuántas Repúblicas?

Eduardo Fernández, excandidato presidencial para las elecciones de 1988, es claro al rechazar la categorización de la República en “Cuarta y Quinta”. “Lo inventó el señor Chávez”, comenta a Sumarium. “Para mí la República venezolana se creó en 1811, cuando se declaró la independencia. Puede hablarse también de 1830, cuando Venezuela se separa del proyecto colombiano de Bolívar”.

Para el excopeyano no hay manera de volver a las formas de hacer política en el pasado. “No solamente no es posible, sino que tampoco es deseable”. Insiste en que la crisis venezolana exige propuestas nuevas sin importar la figura que las asuma -siempre y cuando sea competente-.

“El Tigre” no cree en “derechas” o “izquierdas”, sino en el buen funcionamiento de la economía. “Poner comida en la mesa de los venezolanos no es problema de derecha o de izquierda”, dice. En este sentido, recurre al planteamiento de un “gran consenso nacional” impregnado de sentido común.

Seguir hablando de derechas e izquierdas, desde la Revolución Francesa en 1789 hasta acá, es para el político “una cosa pasada de moda”.

Una oposición de izquierda

El internacionalista y abogado Adolfo Salgueiro prevé que la mentada Cuarta tienes pocas posibilidades de regresar a los espacios de poder, no solo por razones cronológicas, sino porque la política de hoy tiene nuevos actores que son relevantes.

En ello coincide el politólogo Nicmer Evans. Argumenta que los miembros de la Mesa de la Unidad Democrática no deben ser “tan estúpidos” para evocar el regreso de la IV al poder.

Para el dirigente de Marea Socialista, cuando Hugo Chávez falleció dejó a un país con amplias políticas sociales que no correspondían a la necesidad de transformación del modelo económico, “necesaria para poderlo sustentar”.

Generó así un país en situación de riesgo por su dependencia de la renta petrolera, una realidad que se evidenció crudamente un año después de su muerte con la caída de los precios del barril de petróleo, y en manos de un nuevo gobierno “desconocedor de la posibilidad de la resolución de los problemas económicos”: el de Nicolás Maduro.

A pesar de ello, Evans sostiene que la llamada “V República” dejó las condiciones para poder sancionar y castigar a un régimen “indolente” y sin la “capacidad de corregir los entuertos heredados” por su antecesor. Afirma que el Madurismo ya no representa al chavismo y no soportaría otras elecciones.

Sin embrago, advierte que hay sectores críticos que están intentando reorganizarse fuera del gobierno de Maduro. “Expresiones de eso de manera concreta son: Marea Socialista, la postura de Héctor Navarro, Ana Elisa Osorio, Cliver Alcalá, entre otros”, comentó a Sumarium.

No creo que la vaya a tener muy fácil la Mesa de la Unidad Democrática para aspirar a tener la presidencia de la República, suma.

Según un estudio de la encuestadora Hinterlaces, realizado con 1.580 entrevistas, si el próximo domingo se realizara un Referéndum Revocatorio 62,28% votaría por la destitución de Maduro.

Además, de acuerdo con Hinterlaces, el presidente de la Asamblea Nacional (AN), el adeco Henry Ramos Allup, es el dirigente político más conocido y con “mayor simpatía” con un 64,37%, muy por encima de la primera Dama, Cilia Flores y el diputado a la AN por el chavismo, Diosdado Cabello, quienes obtuvieron los porcentajes más altos de desfavorecimiento con 72,03% y 76,96%, respectivamente.

La oposición venezolana reunida en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha iniciado el proceso para la activación de un Referendo Revocatorio este año que ponga fin al mandato de Nicolás Maduro antes de que culmine su período presidencial.

Aunque Evans no desestima la asunción al poder de la oposición ante una intempestiva salida de Maduro, asegura que el panorama político no estará exento de sorpresas, siempre y cuando se genere una expectativa de transformación en torno a una nueva oposición de izquierda organizada.

Al respecto, Adolfo Salgueiro sugiere una “atomización” del chavismo. Alerta sobre la conformación de un abanico de posibilidades ideológicas: los de extrema como Diosdado Cabello, y los de una ideología de izquierda “más o menos sana”, en la que incluye al mismo Evans.

“Posiblemente alguna parte de ese abanico pueda nuclearse en alguna de las ideologías existentes”, plantea.

A su juicio, el chavismo puro no se diferencia demasiado de la social democracia. “Posiblemente puede haber chavistas que se unan a la social democracia en alguna de sus vertientes. Habrá otros que se decanten por el partido comunista”.

Asimismo, aunque lo considera “un partido totalmente ficticio”, el jurista no desestima la labor política que a futuro pueda seguir desempeñando el Psuv en otros espacios de poder. Lo compara con el peronismo argentino.

¿Cuarta, Quinta o Sexta?

Cuando ponemos sobre la mesa la discusión de si la Cuarta o la Quinta llegarán a la nueva etapa política de Venezuela, bien sea para volver a las prácticas del pasado, para abonarle espacio al continuismo o para la transformación profunda, sin duda la desconfianza cobra un particular protagonismo. Digan lo que digan las encuestas, desconfiamos de los políticos.

“No solo por sus mentiras y su corrupción, sino también porque es frecuente que los gobiernos hagan mucho menos de lo que esperamos como votantes”, expone Moisés Naím en su texto El Fin del Poder, para rematar que, efectivamente, necesitamos recuperar la confianza en nuestros partidos y dirigentes. Por ello, es urgente el cambio profundo en los partidos políticos y en sus métodos para seleccionar a los líderes.

“La adaptación de los partidos políticos al siglo XXI es una prioridad”, de lo contrario -esto a título personal- volveremos a recorrer una y mil veces los caminos escabrosos que nos dejaron las ya decadentes “IV” y “V República”.




Categoría: Venezuela | Claves: ¿Sexta República?