Joseph Humire: “No hay mejor ejemplo del nexo entre crimen y terror que Tareck El Aissami”

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Joseph Humire, Director del Centro para una Sociedad Libre y Segura con sede en Washington, DC y autor de un informe publicado en el 2014 donde se analizaban nexos de Tareck El Aissami con grupos fundamentalistas islámicos, conversó con Sumarium Radio sobre la reciente inclusión del actual Vice Presidente venezolano Tareck El Aissami en la lista de miembros del gobierno venezolano vinculados al tráfico de drogas ilícitas por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro.

Según Humire, la investigación que hizo el Centro para una Sociedad Libre y Segura que dirige tuvo que ver con la posible infiltración de personas con documentación venezolana entrando a Norteamérica, de lo cual escuchó por primera vez de parte de autoridades canadienses, quienes le comentaron su preocupación por la existencia de personas que portaban pasaportes venezolanos pero que que no hablaban español y eran de origen árabe. A raíz de esa información, se realizó una investigación que se publicó en un informe en el 2014, en el cual se reportaba la existencia de un esquema migratorio que utilizaba una red financiera ilícita del entonces Ministro de Interior Tareck El Aissam, la cual enviaba dinero y drogas de América Latina al Medio Oriente y a su vez garantizaba el ingreso de potenciales terroristas. Dicho informe fue reproducido posteriormente por distintos medios y organizaciones en EE.UU.

Humire mencionó que hoy en día el nexo entre el narcotráfico y el terrorismo ya no es una hipótesis como lo fue hace 10 años, sino una realidad: Los terroristas islámicos del Medio Oriente han aprendido que hay mucho dinero que se puede empezar a recaudar si se meten en el narcotráfico, y los narcotraficantes empezaron a entender que si quieren mover sus productos a Europa y Asia, hay ventajas dando una cooperación a los terroristas del Medio Oriente para movilizarse a través del Medio Oriente.

De acuerdo a Humire, no hay mejor ejemplo del nexo entre crimen y terror que el actual Vice Presidente Tareck El Aissami, pues según todas las acusaciones su red financiera ilícita toca los dos lados: con una mano está ayudando a carteles como los Zetas y las FARC en Colombia para mover sus drogas y productos ilícitos y lavar dinero, pero con la otra mano como Ministro del Interior supuestamente colaboró con terroristas. Recordó que si se analiza la lista del Departamento de Estado de personas y grupos designados como terroristas en el exterior, puede evidenciarse que más del 75% de esas personas y grupos también están designados por la DEA o el Departamento del tesoro por tener vínculos con el narcotráfico.

Humire recordó que los grupos terroristas operan como grupos de crimen organizado, y que en ese engranaje, un componente que hay que analizar bien es el hecho que ni narcotraficantes ni terroristas quieren en realidad operar en estados fallidos sino más bien hacerlo desde estados criminalizados, pues esos estados les pueden dar protección, cambiar la identidad, dar un territorio, un pasaporte y fortalecer y dar servicios que les ayude a encubrir y ocultar sus movimientos. Es decir que los narcotraficantes y los terroristas por ser actores ilícitos dependen de ese tipo de apoyos. En opinión de Humire, la cuestión es determinar si Venezuela es un Estado altamente corrupto, o es un gobierno que está usando los poderes del Estado para ayudar a grupos terroristas y criminales para mantener su poder en el país.

También Humire recordó que la administración Trump va a tomar este asunto como una amenaza seria y como una prioridad de gobierno como lo demuestra la orden ejecutiva que firmó la semana pasada para la lucha contra el crimen organizado transnacional, siendo la primera vez que en una nueva administración emite una orden ejecutiva sobre este tema. Y según el experto en seguridad internacional, esta orden ejecutiva pudiera constituir un precedente para que la designación del Departamento del Tesoro se inserte en una política de lucha contra el crimen organizado mundial.