Los “milagros” que hacen los padres para comprar lo necesario para el regreso a clases

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Con los aumentos progresivos de las cosas y el dinero que no rinde, los padres deben “hacer milagros” para la compra de útiles escolares y uniformes.

Buscando cómo economizar los gastos muchos se ven en la posición de comprar cosas usadas que se encuentren en buen estado para así lograr “estirar” el dinero y poder cumplir con la compra de todas las cosas necesarias para el inicio del año escolar. En un trabajo realizado por Versión Final los padres explican sus “estrategias” para poder adquirir los necesario para el inicio de clases:


¿Tiene jumper talla cuatro?
— Madre me queda uno talla seis enterito.
— Está bien conservado, pero no me sirve. Es para mi bebé de 4 años pero está muy flaquita.

Marisela Barreto, de 36 años, esculca de puesto en puesto en el mercado La Corotera, en la avenida La Limpia, buscando una muda de uniforme para su hija Wuilmary, que está próxima a ingresar al maternal.

Apenas consiguió en otro puesto dos chemises talla cuatro, usadas pero en buenas condiciones, que le costaron 3.000 bolívares cada una.

Sigue el recorrido por el mercado buscando el jumper. Aún le faltan los zapaticos, pero por ahorita no le alcanza para llevarse los que precisó en mejor estado, en 25.000 bolívares.

Para Yenny Rincón, vendedora en La Corotera hace dos años, las personas prefieren ir a estos lugares para buscar la economía, en vista de los altos costos de las prendas escolares nuevas, tanto en el Centro de Maracaibo, como en centros comerciales.

“Es una alternativa que nos beneficia a nosotros, porque nos deshacemos de cosas que tenemos en la casa que ya no usamos o que nuestros hijos no usan y se las vendemos a un precio accesible a sus posibilidades”, explica la comerciante.

Las chemises, pantalones, zapatos y morrales escolares son los artículo los más buscados por estos días en La Corotera, en vista del regreso a clases. Desde los artículos más insólitos, hasta los más básicos e indispensables se consiguen en este tipo de mercados, donde comerciantes informales disponen de mercancía que ya no usan.

“Hay que caminar mucho, ver precios y las condiciones de las cosas para después comprar. Yo casi siempre vengo a comprar y salgo cansada, pero me ahorro mucho en ropa y cosas para la casa. Yo sé que todo lo que necesite para enviar a la niña al maternal lo voy a conseguir”, señala Marisela. Aún no encuentra el jumper de la talla de Wuilmary, pero sigue caminando. Se ha vuelto una experta comprando en estos mercados.

MÁS ASEQUIBLE

En el Centro, una chemise nueva de buena calidad ronda los 45.000 bolívares. En los mercados como La Cotorrera, en la avenida El Milagro, pueden conseguirse las más costosas en 6.000 bolívares, y en buenas condiciones.

Los pantalones para los varones dependiendo la talla y lo desgastado que estén, oscilan entre los 12.000 y 25.000 bolívares, cuando en otras partes se consiguen nuevos en 45.000 bolívares o más.

Enciclopedias y libros en buen estado que en librerías y papelerías van desde los 30.000 hasta los 140 mil bolívares; en La Cotorrera los venden en 3.000 y 5.000. Incluso útiles como juegos de escuadras y compases pueden conseguirse por menos de la mitad del precio en estos negocios.

Conseguir zapatos escolares en buenas condiciones es un poco más complicado, según Fabiola Castro, quien vende ropa desde hace seis meses en La Cotorrera.

“Los muchachos desgastan mucho los zapatos en el colegio. Se consiguen pero a veces maltratados y la gente no los compra. Pero los que están en buenas condiciones vuelan de una vez”, asegura Castro, mientras esculca en una maleta gris si le queda uno de los jumper talla cuatro —de los que su hija menor perdió hace dos años— para mostrárselo a Marisela.

Fabiola encuentra el jumper y Marisela comienza la requisa de las costuras, centímetro por centímetro.

— Ese te sale en 15.000, le indica Fabiola. Marisela regatea.

— Tengo 12.000, chama. Llevo toda la mañana caminando, dejámelo en eso. La vendedora asiente y recibe el pago en billetes de 100 bolívares.