La vida de Jorge Camperos, “un zapatero de verdad”

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela | Redacción Sumarium).- En 1990 dejó su empleo como asistente contable para dedicarse al noble oficio de ser zapatero, porque en esa época era más rentable. Jorge Camperos no se lamenta de su decisión, pero admite que la situación del país es mucho más dura que en aquel año.

“El drama empieza apenas uno se levanta, porque lo primero que uno hace es meterse al baño, y entonces necesita papel higiénico, pasta dental, shampoo y jabón para bañarse, y no hay nada de eso, o si hay, es muy poco (…) Al salir del baño uno quiere desayunar, pero tampoco hay café, ni harina con que hacer arepas, y si quiere comer pan debe ir a la panadería a hacer una cola de quién sabe cuánto tiempo a ver si le venden dos piezas”, dijo Camperos al equipo de prensa de la MUD, desde su humilde hogar que sirve también como local para su negocio.

Es muy difícil decir `buenos días´ después de que uno ha pasado por esto tan temprano. Y eso es todos los días, porque mañana siempre es peor que hoy”, asegura.

En su hogar, donde vive con su esposa y sus 3 hijos, asegura que se esfuerzan para comer completo al menos en el almuerzo, que de desayuna come un pan “saborizado con algo (no relleno) y cenan cualquier cosa que consigan. “Y esto es aquí en Caracas. En el interior no sé cómo hacen, no sé a qué santo se pegaran para alimentar a sus muchachos”, sentencia.

También destaca que sus hijas completan sus uniformes escolares y sus listas de libros para el próximo año escolar con material que otras amigas mayores ya no utilizan. De la misma manera, donan los uniformes y libros que no usan a vecinas y amigas de menor edad.

El texto publicado por la Unidad señala que análisis de economistas y cifras de especialistas no reflejan la realidad que viven los venezolanos más pobres. El testimonio de Camperos es más creíble.

Foto: Prensa Unidad

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