La propuesta futurista de Tokyo para los Juegos Olímpicos de 2020

Con todas las miradas puestas ya en los japoneses, la organización tiene la misión de hacer olvidar el escándalo de los supuestos sobornos para la elección de la ciudad como sede olímpica

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Los Juegos Olímpicos Tokio 2020 vendrán cargados de mucha tecnología futurista. Ya pudimos ver un adelanto el pasado domingo en la clausura de río 2016: lluvia de meteoritos artificiales en el cielo, robots en los estadios y centenares de actores ataviados con trajes tradicionales japoneses deslizándose por la arena.

Los atletas japoneses lograron en la pasada justa deportiva 12 preseas doradas, lo que les dejó muy en alto el espíritu olímpico, reseñó el portal MSN.

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, encabezó la presentación de Tokio 2020 de la mano de Super Mario Bros. A través de una ilusión de canales y tuberías y transformado en el famoso personaje, llegó mágicamente hasta el centro del campo de Maracaná.

ROBOTS Y VEHÍCULOS AUTÓNOMOS

Los organizadores de Tokio 2020 ya tienen en marcha ambiciosos proyectos que impulsarán la economía del país y asombrarán a las multitudes. Por ejemplo, para los turistas que se alojen junto a la Villa Olímpica ubicada en Odaiba, tendrán la posibilidad de compartir con robots de la mayor variedad que tendrán la tarea de ofrecer direcciones, instrucciones para utilizar los medios de transportes, recomendaciones culinarias y sitios para el entretenimiento.

La nación del sol naciente también tiene planeado triplicar su presupuesto en robótica para que las unidades mecanizadas estén a disposición de los turistas y atletas en hoteles, aeropuertos y estaciones de trenes.

Por otro lado, la compañía japonesa Robot Taxi Inc. se encuentra desarrollando tecnologías para incorporarlas a sus vehículos autónomos para que los visitantes del evento puedan trasladarse entre los estadios deportivos. De igual manera, Panasonic trabaja en la creación de aparatos de traducción que podrán ser colocados en el cuello y no perder ningún detalle del evento.