The Guardian: “Todo va hacia atrás” en el sistema de salud venezolano

Debido a la escasez de anestesistas y quirófanos, sólo hay 15 a 20 operaciones pediátricas al mes, frente a las 100 en el pasado. Los médicos se ven obligados a discutir unos con otros cuyos pacientes merecen prioridad

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Crédito: The Guardian

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- El diario The Guardian publico un artículo titulado
“Como médicos de guerra: la crisis de salud en Venezuela”, en el que reflejan que la devastadora crisis económica del país está causando estragos en los hospitales, donde la aguda escasez amenaza con revertir décadas de progreso médico.

“Todo va hacia atrás” es lo que repiten cientos de pacientes y profesionales de la medicina en Venezuela, donde una grave escasez de alimentos, medicamentos y productos sanitarios amenazan con décadas de beneficios para la salud.A pesar de su inmensa riqueza petrolera, el país se encuentra en medio de una crisis económica, social y de salud devastadora. Tiene el declive económico más pronunciado del mundo, el segundo índice de homicidios más alto y la inflación más aguda en forma ascendente (prevé que alcance 2,200% a finales del próximo año, según el Fondo Monetario Internacional).

Según el artículo, el gobierno ha reconocido que la mortalidad materna – un indicador clave de la salud – se ha duplicado en el último año. La oposición dice que la muerte de los recién nacidos aumentó 100 veces.

El Observatorio de Salud de Venezuela, un centro de investigación en la UCV en Caracas, estima que menos del 10% de los quirófanos, las salas de emergencia y unidades de cuidados intensivos están en pleno funcionamiento. Se dice que el 76% de los hospitales sufren de escasez de medicamentos, el 81% tiene una falta de materiales quirúrgicos y el 70% se queja de suministro de agua intermitente.

HABLAN LOS MÉDICOS

“A veces lloro. Es muy frustrante”, dijo Carlos Menezes, quien recientemente se graduó como médico en la escuela Luis Razetti de la UCV. “La gente está muriendo a causa de esta crisis”, afirmó. Menezes, y cada miembro del personal entrevistado a Luis Razetti, pidió ser identificado con un seudónimo por temor a las repercusiones.

Los médicos también han acusado al gobierno de restar importancia a la amenaza del virus Zika. Mientras que el vecino Brasil y Colombia publican actualizaciones semanales de casos confirmados, el presidente Nicolás Maduro, en gran medida se ha mantenido en silencio sobre el virus.

La difteria está haciendo una reaparición. Desde entonces, se han producido entre 17 y 22 muertes, según los medios locales. Otro caso sospechoso está bajo observación en el Razetti.

La situación sólo es un poco mejor en Caracas. Gracias a su fundación, el hospital JM de los Ríos es una de las instituciones médicas con mayores recursos en el país, pero también tiene una escasez crónica de medicamentos, el personal y el equipo. Desde 2005, el número de pediatras se ha reducido de 10 a tres, los oncólogos abajo de ocho a cuatro y hay un 30% menos de enfermeras.

Augusto Pereira, el jefe del departamento de oncología, dijo que la tasa de mortalidad de los pacientes había aumentado un 5% en el último año. Las tasas de infección también está en aumento debido a la escasez de personal, medicamentos y equipos de esterilización. Sólo hay un ascensor está funcionando.

Debido a la escasez de anestesistas y quirófanos, sólo hay 15 a 20 operaciones pediátricas al mes, frente a las 100 en el pasado. Los médicos se ven obligados a discutir unos con otros cuyos pacientes merecen prioridad.

OTROS PROBLEMAS

El problema de la seguridad pública se ha añadido a sus males. Frente a esta combinación de crisis, el personal médico se siente impotente para ayudar a como les gustaría.

“Nueve mil médicos han abandonado el país y el éxodo continúa”, dice uno de los que se quedaron, Yamila Battaguni. “Voy a trabajar preocuparse de ascensores rotos, la escasez de suministro, problemas de personal, y sólo entonces puedo pensar en cómo tratar a los pacientes,” dice ella. “Llegamos agotados, incluso antes de empezar la cirugía.”

Los que se quedan no lo hacen por el dinero: un médico con más de 20 años de experiencia se le paga menos de 12 centavos de dólar por hora en el sistema público.

Los médicos han llevado a cabo huelgas de hambre Y las asociaciones médicas han salido a las calles. A principios de este año, un grupo firmó una carta abierta al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exigiendo que ayude a mejorar la situación en Venezuela, para que la reconozca como una crisis humanitaria.

LA POLÍTICA

La oposición también está utilizando la crisis de salud para sumar puntos contra el gobierno. Sus partidarios expatriados en Miami, Bogotá y Panamá han reunido toneladas de suministros médicos, pero las autoridades han bloqueado su entrada al país. También ha rechazado los ofrecimientos de ayuda de organizaciones benéficas internacionales y los países vecinos.

Maduro insiste en que no es necesaria. “Dudo que haya cualquier parte del mundo, con la excepción de Cuba, con un mejor sistema de salud que éste,” dijo a principios de este año.

Tales garantías provocan la risa sombría entre los médicos.

Crédito: The Guardian

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