Trabajadores venezolanos “no tienen nada que celebrar” el 1-M

"Los trabajadores venezolanos son admirables porque nunca, en ningún país de América Latina, un pueblo había tenido tanta paciencia como este", dijo.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El abogado laboral León Arismendi señaló que el Gobierno en lugar de impulsar el trabajo, “lo que hace es destruirlo”, reseñó una nota de prensa de la Unidad.

“Este primero de mayo no hay nada que celebrar porque la situación de los trabajadores venezolanos es calamitosa: los salarios no alcanzan ni para comer y el trabajo no es ya un modo de vivir, sino de subsistencia. Todo por culpa del peor Gobierno que hayamos tenido”, dijo.

Asimismo, se refirió a la crisis que afecta a los trabajados de Empresas Polar y de otras industrias: “Cerraron cualquier cantidad de empresas y ahora no hay producción nacional, y el barril de petróleo ya no es el mismo que cuando tomaron esas decisiones. Por eso, a los venezolanos se les va la vida en una cola”.

“En el caso de Polar se trata de una vieja pugna que tiene el Gobierno con una de las pocas empresas productivas. ¡Eso es absurdo! Debería, más bien, haber un arreglo para que en el país haya suficientes empresas parecidas a Polar”, apuntó.

LA “AMENAZA DEL DESEMPLEO” CRECE COMO LA ESPUMA

“Después de 28 años en Empresas Polar, laborar en otro sitio para mí es impensable“, dijo el ingeniero Raoul Bermúdez, gerente de Ciudadanía y Manejo de Entorno de Cervecería Polar.

Ante esto, acotó que el Día Internacional del Trabajo “no sonríe” para los 10.000 trabajadores directos de la nómina, ni para los indirectos de la corporación.

Somos 90% del mercado de Venezuela y no entiendo por qué nos ocurre esto, por una discriminación“, comentó al tiempo que recalcó: “A Polar le debo todo. Mi esposa también trabajó en Polar y cuando tuvimos a nuestra segunda hija – de 16 años, la mayor tiene 18 – ella se dedicó a cuidar a la familia y yo me quedé trabajando, echando para adelante a mi familia”.

El especialista comentó que lo único que piden “es un trato igualitario, que nos den lo mismo que al competidor, que son las divisas del sistema complementario. Además, las divisas que nosotros recibimos las multiplicamos por 50, generando una cadena de beneficio en la producción, distribución, comercialización y en el consumidor final”.

“El daño se le hace también a las 6.000 familias de los franquiciados y a los empresarios que trabajan con nosotros, a los 180.000 puntos de venta donde emplean unas 4-5 personas. Serían unas 600.000 familias impactadas“, añadió.

“EL ESTADO NO ESTÁ PARA ADMINISTRAR CUÁNTAS EMPRESAS SE LE OCURRA”

“Los trabajadores debemos protestar de manera concienzuda y planificada después del primero de mayo, para ponerle un alto a esta situación donde el salario no alcanza ni siquiera para tres empanadas diarias”, así lo consideró Rodrigo Penso, coordinador nacional del Frente Autónomo en Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (Fadess).

Hay una terquedad del Gobierno en no reconocer que su política económica fracasó. Es inexplicable, habiendo tenido tantos recursos para otorgarle préstamos a muchas naciones que nos encontremos en caos”, expresó.

Señaló que la crisis no solo ocurre en Cervecería Polar, sino en “todas las empresas privadas: en la cadena de comida, en el sector farmaceuta, plástico, automotriz, entre muchos otros”.

“El Estado no está para administrar cuántas empresas se le ocurra. ¡Ahora, quiere administrar empresas de cerveza… eso sería una perfecta locura!”, describió al tiempo que sumó: “No sé hasta dónde llega la locura de este régimen. Si lo que quieren es provocar una conflagración, en sus manos está, pero seguir interviniendo empresas sería un detonante, la gota que derrame el vaso“, indicó.

Igualmente, se preguntó: “¿Qué más sacrificio quiere el Gobierno que haga el pueblo? Los trabajadores venezolanos son admirables porque nunca, en ningún país de América Latina, un pueblo había tenido tanta paciencia como este, demostrando una conducta pacífica y democrática, mientras el Estado lo somete a una mayor presión. Eso se paga cuando la gente es arrinconada y a este régimen lo que le toca es el ‘basurero de la historia’”.