TWP: EE UU debe apoyar a Almagro con la Carta Democrática

“El Gobierno Obama se ha unido inexplicablemente al coro de voces que piden un ‘diálogo’ vacío y no se ha posicionado sobre la carta de Almagro".

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Washington, Estados Unidos. EFE) – El periódico estadounidense The Washington Post pide hoy en un editorial que el Gobierno de Barack Obama apoye al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, para que se aplique la Carta Democrática a Venezuela y aumente así la presión sobre Caracas.

“El Gobierno Obama se ha unido inexplicablemente al coro de voces que piden un ‘diálogo’ vacío y no se ha posicionado sobre la carta de Almagro. El secretario de Estado, John Kerry, quitó tiempo de su infructuosa búsqueda de negociaciones en Siria para hacer una llamada de apoyo al expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, que lidera el grupo de tres expresidentes que intentan promover el diálogo en Venezuela”, afirma el editorial.

“No han conseguido nada (los expresidentes) por la misma razón que Kerry ha fracasado en Siria: carecen de influencia sobre un régimen criminal e intransigente”, añade.

Por el momento solo Paraguay ha apoyado abiertamente la aplicación de la Carta pedida por Almagro este martes, un instrumento muy sensible que puede llevar a la suspensión de Venezuela del ente y que nunca antes se había activado para un Estado contra la voluntad de su Gobierno.

Almagro debe tener el apoyo de Estados Unidos.

“Este jueves Almagro reiteró su llamada a analizar a Venezuela bajo la Carta Democrática. Calcula que una presión diplomática mayor podría forzar al régimen de Nicolás Maduro a convocar un referendo (revocatorio). Almagro debe tener el apoyo de Estados Unidos”, pide el diario.

El Washington Post, que ya en enero alabó el trabajo del jefe de la OEA en otro editorial, titula hoy “Almagro, una voz valiente sobre Venezuela” y destaca que el excanciller uruguayo, que acaba de cumplir un año en el cargo, es la “excepción extraordinaria” en el “deplorable historial diplomático” de los países americanos en la cuestión venezolana.

“Mientras Venezuela ha caído en el caos económico y la crisis humanitaria, sus vecinos hemisféricos, incluido Estados Unidos, han mirado mayoritariamente para otro lado. Inútilmente, proponen ‘diálogo’ entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición, ignorando las desvergonzadas violaciones del orden democrático y constitucional y su negativa de larga data a negociar seriamente”, señala el editorial.

El Post celebra que el paso de Almagro con la activación de la Carta Democrática provocara que el miércoles el Consejo Permanente de la OEA abordara la situación venezolana por primera vez desde 2014, pero lamenta que “la cobardía y los crasos cálculos políticos de los miembros del Consejo (los embajadores de los 34 países) llevaran a hacer otra llamada anodina al diálogo”.

“La no-respuesta fue orquestada por Argentina, incluso después de que su nuevo presidente, Mauricio Macri, dijera que apoyaría la acción colectiva respecto a las violaciones a las normas democráticas en Venezuela. Pero eso era antes, la canciller de Macri (Susana Malcorra) aspira a ser elegida secretaria general de la ONU, por lo que está ansiosa por evitar el conflicto con Venezuela y su menguante banda de aliados”, apunta el editorial.

“Pero al menos Buenos Aires tiene una excusa”, añade, en contraposición al Gobierno de Barack Obama.

El Washington Post se refiere con “llamada anodina al diálogo” y “no respuesta” a la declaración aprobada el miércoles por consenso en la OEA, bajo el liderazgo de Argentina y copatrocinada por EE.UU.

El texto, breve y de cuatro puntos, apoya el diálogo nacional como solución a la “situación” del país suramericano (no habla en ningún momento de crisis) y respalda la iniciativa en marcha de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y los tres expresidentes para promoverlo.

Además, ofrece “algún curso de acción que coadyuve a la búsqueda de soluciones a su situación mediante un diálogo abierto e incluyente entre el Gobierno, otras autoridades constitucionales y todos los actores políticos y sociales de esa nación para preservar la paz y la seguridad en Venezuela con pleno respeto a su soberanía”.