¿Un nuevo bloqueo político en el horizonte?

El PP de Rajoy logró 137 de los 350 escaños del Congreso de los Diputados, 14 más que en las elecciones de diciembre. La subida fue a costa de Ciudadanos, que se mantuvo como cuarta fuerza pero cayó a 32 diputados, ocho menos

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Madrid, España. DPA) – Las elecciones en España devuelven al país a la misma situación que hace seis meses: un Congreso de los Diputados dividido en dos bloques ideológicos casi iguales sin un partido con mayoría suficiente para gobernar por sí solo y vetos mutuos para los pactos necesarios entre las cuatro grandes fuerzas.

El conservador Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy fue el más votado, con la sorpresa de que aumentó apoyo y diputados frente a la cita de hace seis meses, unas elecciones tras las que el país cayó en el desgobierno ante la incapacidad de las cuatro formaciones principales para llegar a acuerdos.

El Partido Socialista (Psoe) de Pedro Sánchez logró resistir por su parte al embate de Podemos y se mantuvo como segunda fuerza, tras el PP. La batalla de la izquierda tuvo un ganador, aunque el Psoe, que se desangra desde hace cuatro años, siguió bajando en estos comicios.

PP y PSOE, las dos formaciones del bipartidismo con el que acabaron el izquierdista Podemos y el liberal Ciudadanos cuando hace seis meses entraron en el Parlamento, se mantienen claramente al frente de los dos bloques ideológicos, en el que el de la derecha saca ahora ventaja al de la izquierda: 169 frente a 156, con el 95,41 por ciento de los votos escrutados.

El PP de Rajoy logró 137 de los 350 escaños del Congreso de los Diputados, 14 más que en las elecciones de diciembre. La subida fue a costa de Ciudadanos, que se mantuvo como cuarta fuerza pero cayó a 32 diputados, ocho menos.

Con su apelación al voto útil contra Podemos, Rajoy logró recuperar votantes que habían escapado a la formación liberal hace seis meses. El líder conservador, al que muchos daban en estas elecciones por acabado, acabó siendo el gran triunfador.

El perdedor fue Pablo Iglesias, el líder de Podemos. Ganó escaños gracias a Unidos Podemos, la coalición electoral que cerró con la izquierda a la izquierda del PSOE: de 69 hasta 71, pero no logró desbancar al histórico partido de Pedro Sánchez como auguraban las encuestas y esperaba el propio Iglesias.

“No son unos buenos resultados, no son los que esperábamos”, admitía el número dos de Podemos, Íñigo Errejón, cuando el escrutinio iba aún al 70 por ciento.

Mientras, en el lugar del centro de Madrid en el que Podemos tenía previsto celebrar el “sorpasso”, el término que España tomó prestado al italiano para su esperado adelantamiento al PSOE, los técnicos desmontaban una gran pantalla que se había instalado horas antes.

“Nuestro espacio político se consolida pero en ocasiones los procesos de cambio político no se dan de forma lineal ni a la velocidad que uno querría”, añadía Errejón.

Los españoles hablaron hoy en las urnas, y lo hicieron por segunda vez en seis meses. A partir de mañana, los partidos tendrán que gestionar su palabra. El temor es que tras estas segundas elecciones tenga que haber otras porque mantengan los vetos mutuos que se han impuesto y sean incapaces, por segunda vez, de llegar a acuerdos.




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