Una puerta a la explotación sexual… Los “café con piernas” de Chile

La responsable de trata de personas de la ONG Raíces, Ingrid Almendras, no tiene dudas de la explotación de mujeres chilenas e inmigrantes en estos café

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Oscuridad, música a todo volumen y chicas con diminutos bikinis que atienden a los clientes, son las características de los
“café con piernas” de Chile
que son acusados de prostitución encubierta, explotación sexual de menores y tráfico de personas.

Estos establecimientos comenzaron vistiendo a sus camareras con faldas cortas y ceñidas a finales de los setenta, pero se han proliferado acercandose a lo turbio al exagerar lo “sexy” del servicio y con consecuencias que eran obvias para algunos.

Según un reportaje de El Confidencial durante el año pasado se cerraron más de 60 locales de este tipo; y las autoridades municipales cada vez ejercen más presión para evitar operaciones fuera de la legalidad.

“Esto es muy simple: la gente viene, paga su consumición, se pone en cualquier parte de la barra, la chica les atiende. Un saludo, se sirve el café y nada más”, aseguró el propietario de café Ikabarú en el centro de Santiago, Cristián Silva a quien no le preocupan las fiscalizaciones.

El Ikabarú tiene todo los papeles en regla y contratos de camareras para todas las chicas. Es uno de los pocos en los que en apariencia más clara no actúan al margen de la ley. Según voceros municipales son muchos los café no tradicionales donde es más posible el comercio sexual: y estos han optado a prácticas cada vez más sofisticadas, como “vigilantes” o circuitos cerrados de televisión en las esquinas, para evitar el cierre.

La responsable de trata de personas de la ONG Raíces, Ingrid Almendras, no tiene dudas de la explotación de mujeres chilenas e inmigrantes en estos café: “Nosotros sabemos que en los ‘cafés con piernas’ hay comercio sexual”.

Cuenta que al norte del país en unos de estos café “Había falsos muros y en cuanto entraba alguien sospechoso metían a las chiquillas (menores de edad) por esos huecos hasta que se marchaban. Solo pudimos descubrirlo porque quienes fueron a hacer el estudio iban de incógnito”.

Categoría: América Latina | Claves: Chile