Una testigo cuenta el horror que vivió en el BCV

“Gritaba cosas, preguntaba dónde estaba Maduro, decía que iba a matar a Maduro, que había que salir de él”.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Redacción Sumarium) – Una trabajadora del Banco Central de Venezuela (BCV) que estuvo a pocos metros del sujeto que el lunes en la tarde ingresó a la sede de la institución con una pistola y un presunto artefacto explosivo, contó a Lorena Meléndez, para Runrunes, la experiencia.

La empleada entraba al edificio junto a un grupo de compañeros de su oficina, cuando el hombre que venía detrás de ella comenzó a disparar al aire.

Algunos corrieron hacia los sótanos, otros salieron de la sede. Pero ella y otras dos personas quedaron atrapadas en la escena. “Gritaba cosas, preguntaba dónde estaba Maduro, decía que iba a matar a Maduro, que había que salir de él”, aseguró la mujer.

El hombre armado –delgado, moreno, cabello oscuro, estatura baja, ropa sucia y aspecto descuidado– le ordenó a ella y a sus dos compañeros que se echaran al suelo. Fue allí cuando comenzó la negociación con los custodios del Banco Central. El hombre, todo vestido de negro y con un bolso terciado en el cuerpo, se negaba a bajar el arma y afirmaba que haría explotar la bomba que supuestamente llevaba consigo.

Durante ese período, la mujer miró varias veces al pistolero a la cara para pedirle clemencia. En él -dice- encontró una mirada “perdida”. “No parecía un experto, no como los que salen en las películas. Era un hombre que no estaba coordinado, no estaba centrado. No sé si estaba drogado”, contó a Runrunes.

El próximo paso del pistolero fue disparar varias veces hacia los vigilantes y herir a uno de ellos. Los custodios respondieron con más fuego y lo lesionaron, pero no lograron que cayera. Tuvo fuerzas para retirarse corriendo hacia las escaleras de emergencia.

“Allí falló algo porque esas escaleras debieron estar bloqueadas en el piso 2. Él no debió salir de allí, pero logró burlar la seguridad”, comentó la mujer, quien pudo huir del banco cuando el hombre subió.

Una vez afuera escuchó varias detonaciones dentro del edificio y también los gritos del hombre armado. Llamó a los compañeros que estaban en el interior para advertirles que un pistolero había subido al edificio. Poco después, el atacante cayó abatido.

La trabajadora dijo que justo la tarde del lunes, cuando entraba a la institución, sentía que estaba a salvo de los peligros de la calle. “Yo no sé cómo voy a hacer mañana para regresar al banco. Si esto pasa en una institución como el Banco Central de Venezuela, entonces esto es una alerta”, sostuvo.




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