Pacto con las Farc “entregaría” Colombia al “socialismo chavista”

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Bogotá, Colombia. AFP).- El expresidente de Colombia Álvaro Uribe llamó este miércoles a votar “No” en el plebiscito para refrendar el acuerdo de paz entre el gobierno y la guerrilla Farc, con el que buscan poner fin a medio siglo de conflicto armado.

“Debemos votar ‘No’ al ilegítimo plebiscito”, declaró el exmandatario (2002-2010) y actual senador, devenido en el más férreo opositor a las negociaciones que el gobierno de Juan Manuel Santos sostiene en Cuba con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc, marxistas) por considerar que traerá “impunidad total” para los guerrilleros.

Aprobar el ilegítimo plebiscito equivale a aceptar la impunidad total, que en lugar de disuadir al crimen lo consagra campeón y sienta el ejemplo para más y nuevas violencias”, dijo en una larga declaración en Bogotá, trasmitida por streaming.

Según el líder del derechista partido Centro Democrático, el plebiscito como mecanismo de validación del pacto final con la guerrilla es “ilegítimo porque solamente trae una pregunta y baja el umbral (del número de votantes) del 50% al 13% con la disculpa que será por una sola vez”.

La Corte Constitucional, que el 18 de julio avaló el plebiscito para que los colombianos refrenden el acuerdo de paz, dijo que éste sólo será válido si los votos favorables alcanzan al menos el 13% del censo electoral (unos 4,5 millones), un porcentaje propuesto por el gobierno y ratificado por el Congreso.

Para Uribe, además, este plebiscito tiene como agravante el hecho de sentar un “precedente” ante la posible legitimación similar de un eventual acuerdo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista), segunda guerrilla activa de Colombia, o con “las bandas criminales” que operan en el país.

Santos, un político de centroderecha que ha hecho de la paz en Colombia el buque insigne de su mandato, negocia desde noviembre de 2012 en Cuba un acuerdo con las Farc, y anunció a fines de marzo la próxima instalación de un diálogo con el ELN, demorado hasta tanto los rebeldes no se comprometan a abandonar el secuestro como arma de guerra.

POCA ESTABILIDAD DE ACUERDOS

Frente a cientos de personas reunidas en la sede de una congregación cristiana, Uribe invitó a votar por el “No”, para “evitar la elegibilidad política de criminales responsables de delitos de lesa humanidad”, de los que la justicia colombiana acusa a los máximos líderes de la insurgencia.

“La falta de cárcel, así sea de tiempo reducido, para los máximos responsables, será la partera de nuevas violencias y creará riesgo jurídico a la estabilidad de los acuerdos”, enfatizó.

También criticó que las Farc dispongan para hacer política “con caudales de dinero ilegal” proveniente del narcotráfico y alertó que con esos recursos podrían reemplazar las armas que entregarán tras su desmovilización.

Cuestionó además el apoyo internacional que han tenido las negociaciones en Cuba, pues aseguró que no comprende “que quienes sufren y combaten al terrorismo en Estados Unidos, Francia, Bélgica, acepten la impunidad y la elegibilidad del Acuerdo de La Habana”.

Uribe reiteró que el pacto con las Farc “entregaría” el país al “socialismo chavista”, por lo que consideró que aprobar lo negociado es “labrar un porvenir entre el mínimo progreso o la destrucción como en Venezuela”.

La primera dama, María Clemencia Rodríguez, lamentó “profundamente” este miércoles que Uribe esté en contra de la paz que de manera tan “ardua” busca su marido, quien fuera ministro de Defensa del exmandatario entre 2006 y 2009, cuando las Farc recibieron la mayor ofensiva militar de su historia.

“Yo lamento profundamente que uno, no, (sino) dos expresidentes de la república, que lucharon en sus gobiernos por la paz estén en este momento en el otro lado”, dijo Rodríguez a RCN Radio, en clara alusión a Uribe y a Andrés Pastrana (1998-2002), otro detractor de Santos en este tema.

Tanto Uribe como Pastrana intentaron sin éxito durante sus gobiernos hacer la paz con las Farc, así como con otras guerrillas y grupos al margen de la ley que han participado en la confrontación armada que vive Colombia desde los años 1960.