Uribe: “No podemos permitir que se apodere del país la agenda chavista”

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El principal promotor de la campaña por el “No” en el plebiscito sobre un acuerdo entre el Gobierno colombiano y las comunistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Alvaro Uribe, quedó como el gran ganador de la contienda electoral que sorprendió al mundo. En diálogo con Infobae desde Bogotá, el expresidente colombiano afirmó que su país se salvó de “entregarse al terrorismo” y quedar en manos de “la agenda chavista”. Dijo que está dispuesto a aceptar una amnistía para los guerrilleros rasos de las FARC pero no la “impunidad total” para los líderes de lo que define como el “cártel de droga más grande del mundo” y aseguró que el gobierno debe demostrar ahora “si está dispuesto a renegociar los acuerdos” y que, para eso, debe garantizar que las FARC “cesen con la extorsión y el narcotráfico”:

¿Si bien usted lideró la campaña por el “No”, lo sorprendió el resultado del domingo?

-A mí no me sorprendió porque no estábamos en función de victoria o derrota sino de la preocupación por el país. Imagínese si hubiera ganado el “Sí”, estaría sustituida la Constitución colombiana por 297 páginas de acuerdo entre el gobierno y el cártel de droga y cocaína más grande del mundo. Habrían acabado con el país. La verdad es que el domingo, con el resultado del No, Colombia se escapó de una grave sustitución constitucional.

¿Qué fue lo que el mundo no vio, cuando observó con emoción la firma del Acuerdo en Cartagena que parecía poner fin a medio siglo de conflicto armado, y que los colombianos sí vieron?

-Primero, era una firma innecesaria. Era una firma-show para preparar el resultado electoral para el domingo, porque ellos ya habían firmado en La Habana. Segundo, una inmensa mayoría de los colombianos pensamos que es muy grave que le den impunidad total a quienes han sido los mayores responsables de delitos de lesa humanidad: 11.700 niños secuestrados, 6.800 mujeres violadas… Preocupa inmensamente también la elegibilidad política. Los países democráticos no le darían elegibilidad política a los mayores responsables de delitos de lesa humanidad. Nosotros no hemos tenido una insurgencia civil armada contra una dictadura, hemos tenido un narcoterrorismo desafiando la democracia y el gobierno nos puso es una situación muy desvantajosa porque sólo permitió una pregunta. Redujo 297 páginas a una pregunta. Redujo el umbral de aprobación del 50% al 13%… ¿Usted sabe cuántas hectáreas de coca tiene hoy Colombia? 200 mil. ¿Por qué se creció tanto cuando se habían reducido a 47 mil? Por los anuncios del gobierno de la indulgencia al grupo terrorista FARC, que es el mayor cártel de cocaína del mundo. Mire lo que pasó en El Salvador, acabaron con la economía en El Salvador. Aquí esos acuerdos podrían haber acabado con la economía colombiana.

Desde el domingo se oyen de una lado y del otro mensajes de buena voluntad para sentarse a renegociar el acuerdo. ¿Cuáles son las posibilidades reales de renegociación?

-Nosotros le decimos no a la impunidad. Nosotros aceptamos la amnistía a los guerrilleros rasos y para eso no necesitan ni este acuerdo ni una nueva ley. Eso lo permite la actual legislación de Colombia. Nosotros decimos ‘denle protección a las FARC’, pero que cesen todos los delitos, incluido el narcotráfico y la extorsión. Cuidado: no aceptamos de los acuerdos aquello que nos quiere llevar a una economía como la de Venezuela. Si este país acaba con la confianza de la inversión privada, que la han diezmado mucho, nos quedamos sin la posibilidad de avanzar en política social.

Usted ha dicho que es imposible pensar en la paz en Colombia si los líderes de las FARC no van a prisión; ellos han dicho claramente que no están dispuestos a eso. ¿Cómo es posible hallar un camino intermedio entre dos posiciones que parecen antagónicas?

-Nosotros aceptamos la reducción de sentencias. También la reclusión en granjas agrícolas. Pero no lo decimos nosotros. La historia de Colombia ha demostrado que sí se puede. Yo desmovilicé 35 mil paramilitares y 18 mil guerrilleros y los cabecillas fueron a la cárcel. Y no negocié la agenda nacional con ellos. Le van a entregar la agenda nacional a 5.650 que aparecieron ahora como los que están en el listado de los que se van a desmovilizar y lo grave es que usted les dé esa impunidad… ¿y después qué le dice a los del ELN o a las Bacrim o a los disidentes de FARC? El país sabe que cuando esas impunidades se han dado, han generado más violencia. No podemos permitir que en este país se apodere de la economía la agenda chavista, lo que le están permitiendo a las FARC en este acuerdo. La misma FARC dijo que Santos le había reconocido la victoria y que Santos había reivindicado la lucha armada de las FARC.

Cuando David Cameron perdió el referendo en Gran Brataña, presentó su renuncia, ¿usted cree que Juan Manuel Santos debería renunciar?

-Nosotros no hemos dicho eso. El tema surgió de otros actores en Colombia, no de mi parte, porque el presidente Santos se lo dijo a un periódico inglés, pero esto no es tema nuestro.

El presidente Santos convocó a todos los sectores políticos a participar de la renegociación del acuerdo ¿Usted va a ir?

-Ayer se reunió el Presidente con los partidos que lo apoyan. Nosotros nos hemos reunido muchísimo a lo largo de estos años y nunca tuvieron en cuenta nuestro argumentos. Ya hay una comisión nuestra y otra del gobierno para hablar. Pero lo primero que hay que preguntarle al gobierno es si está dispuesto a corregir los acuerdos. Hay dos cosas aquí: garantícele al país que no haya violencia. Hemos pedido que FARC cese todos los delitos. Que le den garantías y protección efectiva; que si se quiere se considere la amnistía para los guerrilleros rasos no incursos en delitos de lesa humanidad y que, segundo, se revisen los acuerdos a fondo. Yo le decía al ministro de Hacienda, ayer: “Ustedes tienen una serie de compromisos de dinero con las FARC, pero al mismo tiempo le aceptaron unos compromisos que acaban con la confianza de inversión en Colombia”. Un país que no tenga confianza de inversión entra en una trampa, porque no va a tener recursos para cumplirle a FARC y eso va a crear una profunda crisis social que puede ser el remate de nuestra democracia.

¿Cuáles son los delitos que siguen cometiendo hoy las FARC en Colombia?

-Extorsión y narcotráfico.

¿Y cuáles son los tramos del acuerdo que podrían evitar la llegada de inversiones a Colombia sobre los que usted está advirtiendo?

-Los acuerdos proponen 25 casos de decisión políticas y sociales que no se podrán tomar sin consultar a FARC. Eso es muy grave. Lo disimulan diciendo que son consultas a la comunidad. Segundo: más impuestos. Tercero: expropiaciones. Empiezan con el sector agropecuario, por donde empezaron Chávez y Maduro, y después fueron por la industria y arruinaron la economía.

Después del resultado del domingo, ¿la paz en Colombia está más cerca o más lejos?

-El domingo estaba más cerca la entrega del país al terrorismo. Hoy estamos en un momento difícil pero habría sido peor. Si hay sensatez hoy, estamos cerca de una paz que no ponga en riesgo la democracia ni la iniciativa privada, que son necesarios para que haya equidad social. El fracaso de Venezuela nos tiene que hacer pensar que por rico que sea un país en recursos naturales, ese “socialismo siglo XXI” lo que hace es matar la inversión. Y cuando se mata la iniciativa privada, no tienen posibilidad las nuevas generaciones y los países se quedan sin recursos para poder superar la pobreza.