Venezolanos buscan y comen de la basura

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Suamrium).- La situación alimentaria en Venezuela esta en su nivel más crítico y decirle al país que no hay escasez sino abastecimiento en una burla a la inteligencia de los venezolanos, ya que la realidad es otra, las personas desde tempranas horas van a los supermercados hacer largas colas para poder comprar sus alimentos.

Por otro lado los productos de la cesta básica apenas pueden conseguirse de uno por persona y no todo el mundo tiene la posibilidad porque se agotan muy rápido en los supermercados. Pero este no es el único problema que pasa día a día el venezolano sino que esto a llevado que las familias venezolanas que pasen hambre y hasta pueden llegar a comer de la basura.

Este fenómeno de la recolección de alimentos en los basureros no es algo nuevo en Venezuela y no está debidamente cuantificado, ya que en los últimos tiempos pudo haber aumentado este tipo de casos debido a la crisis económica que atraviesa el país.

Tal es el caso de Jéssica González procedente de la etnia Wayuu que forma parte de las 50 personas que hurga en un contenedor que está ubicado en el sector Pradera Sur para buscar comida, para ella esto sirve de depósito para lo que describe como “su salvación”.

Con la información de el diario La Verdad, Jéssica de 25 años y madre de tres niños, contó que “lo que más busca son pellejos de carne cruda porque esos le sirven de alimento y la llenan”. González también mete sus manos en la basura para rescatar piezas de pollo, frutas, arroz y arepa.

Jéssica y su esposo quedaron desempleados desde hace un año, ambos trabajaban en una empresa del municipio sureño pelando camarones, “el trabajo se acabó y tuvimos que venirnos para el basurero a ver qué conseguíamos”, indicó González.

La joven de 25 años el sol y el hambre le ha marcado la piel, la dentadura, las manos y su felicidad. “Yo tengo tres hijos y los envío para el colegio porque quiero que aprendan y no estén en la basura como yo, cuando hay comida en el colegio comen allá, pero siempre llegan al rancho con hambre”, agregó Jéssica con lágrimas en los ojos.

La mujer aseguró que “en un buen día se puede conseguir tanto el almuerzo como la cena”, pero a pesar de conseguir comida en la basura la joven se tiene que tapar la nariz para poder tragar los alimentos “a veces me tapo la nariz y la boca con un trapo para tragar”. “A Veces preferimos no mirar lo que comemos”.

La historia de la familia Gonzáles no termina aquí, Alfredo cuñado de Jéssica, también hurga la comida del contenedor para poder sobrevivir.

El joven de 22 años vive solo ya que su madre Neida se mudó a Colombia con sus hermanitos, dejando Alfredo solo viviendo en un rancho en San Francisco, “yo estoy solo”, expresó el muchacho. Ante esta situación, él se ve en la obligación de buscar comida en los contenedores, como también ropa, adornos, zapatos o cualquier cosa que pueda usar o vender para comprar pan.

“Me gusta mucho el fútbol, cuando llegue al rancho inflo la pelota para ver qué tiene”, dijo el chico, que ante esta situación le ha venido arrebatando los sueños y la posibilidad de tener una vida mejor.




Categoría: Venezuela | Claves: Crisis Escasez Maracaibo