Venezuela cerca de una “economía de guerra”

El sector empresarial aprendió de los errores del pasado, de los errores del 2002, aprendió que no tiene que tratar de ocupar espacios que no le corresponden

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

“Seguimos trabajando por el futuro del país y creemos que Venezuela tiene la capacidad de recuperarse relativamente rápida”

(Caracas, Venezuela).- A principios de año el tema de la escasez de productos de primera necesidad se justificó en Venezuela con la paralización que normalmente hacen las empresas entre diciembre y enero, algo que sin duda ha quedado sin efecto ya que los empleados regresaron a sus puestos de trabajo, pero las colas permanecen y se agudizan cada vez más, dejando clara evidencia de que el problema pica y se extiende en un país donde sus habitantes pierden tiempo y paciencia aguardando para conseguir lo que buscan.

Sumarium quiso indagar en la realidad de la problemática económica en Venezuela vista desde las autoridades de uno de los organismos que más críticas ha recibido de parte del gobierno de Venezuela, Carlos Larrazábal, segundo vicepresidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras) y esto fue lo que nos dijo:

¿Cuál es el origen real de la problemática que hoy viven los venezolanos?

Desde el año pasado empezaron a profundizarse los conflictos económicos y se estableció lo que el gobierno nacional llamó “mesas de diálogo”, en ese momento se le dijo al ejecutivo incluso en cadena de radio y televisión, que la situación económica no estaba bien y que no iba bien, a raíz de esto se crearon una cantidad de mesas de trabajo, múltiples reuniones tanto nacionales como regionales donde se detectaron las causas del problema actual, y se evidenció que el modelo económico que se había establecido en el país, de ataques, controles, persecución y expropiaciones estaba dando un resultado profundamente dañino para la producción nacional y para el ciudadano, pero desde ese momento no se han tomado ningún tipo de correctivos.

Tras los anuncios de una unificación cambiaria no se tomaron decisiones, el gobierno sigue sin tomarlas mientras que la economía sigue deteriorándose de manera importante, las advertencias que se hicieron no llevaron a una toma de decisiones y lamentablemente la población está pagando las consecuencias.

¿Por qué apelar a una “guerra económica”?

No existe la guerra económica, simplemente estamos llegando a una economía de guerra por las malas decisiones que ha tomado el gobierno nacional o la persecución que hay a la libre iniciativa privada, por el acoso que existe para los empresarios y eso requiere correcciones profundas y urgentes para que el venezolano deje de pasar las penurias que está viviendo en la actualidad.

No existe ninguna guerra económica, cuando uno ve a sindicalistas del mismo partido de gobierno indicando en la prensa que Sidetur, empresa de la industria metalúrgica, está paralizada por falta de materia prima.

Si no hay “guerra económica”, ¿lo que ocurre entonces es un saboteo a la economía venezolana?

No hay ningún sector que le esté apostando a una guerra económica, ni ningún sector económico que esté tomando decisiones individuales que puedan estar afectando sus niveles de producción.

Es impensable que un empresario de cualquier sector, sea comercio, industria, esté afectando su actividad con un objetivo político, los empresarios lo que buscan son soluciones. Solo hemos hecho una advertencia de lo que va a suceder o pudiera suceder si no se toman decisiones y es que la posibilidad de ofrecer productos al consumidor sea cada vez más precaria. La realidad es que hay un colapso del modelo que se ha implementado y ahora estamos pagando las consecuencias.

¿Podría decirse que el gobierno se ha escudado en la “guerra económica” para disfrazar la falta de acciones concretas?

Definitivamente, el gobierno no sale de una agenda política mientras que el empresariado lo que está es proponiendo soluciones y buscando que se reincremente la producción nacional y la oferta que por cierto es la única vía conocida para que baje la inflación.

El gobierno siempre busca ponernos en la acera del frente con una discusión política y eso no es así, por ello nuestras propuestas son técnicas y operativas tanto en Fedecámaras como en los diferentes sectores y lo que estamos buscando es el bienestar del país.

¿Cómo están los inventarios de los diversos sectores?

Los niveles de los inventarios se están agotando en una forma acelerada y angustiante y eso va a afectar aún más los niveles de abastecimiento, pero esta crisis se agudiza más debido a que en lo que va de año el gobierno nacional no ha autorizado devisas prácticamente a ninguno de los sectores.

¿Cuál es la situación del sector afiliado a Fedecámaras?

La situacion es precaria, no vamos a decir que nos quedaremos sin inventario de la noche a la mañana ya que cada sector es diferente y cada nivel de comercialización es diferente, pero lo que se observa es un deterioro cada vez más marcado. El mismo sector industrial lo está viendo con un profundo deterioro de la actividad, esto podría generalizarse a todos los sectores y lo que nos preocupa es que ante esta realidad el gobierno no sale de su agenda política para dar paso a las soluciones.

¿El empresariado venezolano puede ser optimista?

El sector empresarial es optimista por naturaleza, cualquiera que agarre sus ahorros los invierte en una actividad, le da empleo a personas y genera riquezas para el país tiene que ser optimista, pero cada vez es más complicado serlo y cada vez más difícil cuando no se observa a un gobierno que tenga a visión de futuro.

Este gobierno ni siquiera se fija en las medidas que están tomando sus aliados como Brasil, Nicaragua, Bolivia que siendo un país de La Alba, tiene la mayor tasa de crecimiento ya que en esos países no se ataca a la empresa privada, no se controlan los precios, no se fustiga la libre iniciativa, eso es lo que se tiene que corregir y mientras no se haga a fondo será difícil ver resultados diferentes.

¿Por qué el gobierno ataca a los empresarios privados?

Es un discurso político donde se trata de poner en la acera del frente al culpable de todos los males cuando el gobierno no entiende que la culpa está en sus propias entrañas.

El presidente Maduro anunció que no dará más dólares a Fedecámaras…

Fedecámaras como institución no recibe dólares, Fedecámaras agrupa a diferentes gremios a lo largo y ancho de los quince sectores del país, ni siquiera está inscrito para pedir divisas.

Los que piden divisas son las empresas de los diferentes sectores que le apuestan al país y si seguimos en un mecanismo de control de cambio con unas distorsiones gigantescas, la situación no cambiará. Ningún país del mundo puede prosperar cuando se tiene un sistema de tasas como el que tenemos en la actualidad, lo único que se logra es alimentar el incremento del dólar en el mercado negro que sin duda afecta fuertemente la realidad económica del país.

¿Volvería Fedecámaras a dialogar cuando se le acusa de estar a cargo de la situación económica del país?

Fedecámaras está dispuesta a participar en el diálogo en todo momento, de hecho nosotros le hemos exigido en el ámbito internacional a la Organización Internacional del Trabajo que le plantee al gobierno la necesidad de cumplir el convenio número 87, ya que es una obligación de todos los países miembros de la OIT de participar en el diálogo social. A cualquier mesa que nos llamen para discutir problemas, nosotros estaremos ahí.

Pero, ¿existe el diálogo social en Venezuela?

No, en Venezuela no existe el diálogo social porque no se sientan los empresarios y los trabajadores con su gobierno a discutir a los problemas y a revisar propuestas, ese diálogo se acabó hace mucho.

¿Dónde quedaron las propuestas de Fedecámaras?

El año pasado entregamos al gobierno nacional, a la sociedad civil y a las academias un documento que se llama “El Compromiso por Venezuela” donde se hizo una cantidad de propuestas tanto trasversales como sectoriales y hasta el sol de hoy eso no ha tenido ningún tipo de receptividad.

Fijar precios en dólares… ¿el reflejo de lo que viene?

Esto refleja las grandes distorsiones que hay en el país donde se siguen tomando medidas aisladas, donde no se llega a soluciones profundas de los problemas.

Nosotros tendremos que ir a un plan económico coherente responsable, serio, creíble, que le permita al gobierno nacional volver a los mercados internacionales de financiamientos, que permitan una tasa de cambio unificada y donde los actores económicos tanto nacionales como internacionales tengan confianza en el gobierno puesto que hoy día no hay ninguna confianza en lo que el gobierno pueda hacer y esa es la variable más importante para el éxito que pueda tener cualquier gestión de gobierno de un país.

Esa iniciativa de fijar precios en dólares la está haciendo la empresa para tratar de sobrevivir en un entorno sumamente agresivo, no se puede criticar esa necesidad de sobrevivir que puede tener esta empresa y sus trabajadores.

¿Conspiran desde Fedecámaras contra el presidente Nicolás Maduro y su gobierno?

Para nada, Fedecámaras no está en ningún tipo de actividad política, nosotros estamos en una posición de proponer discutir y de informar a la opinión publica de la realidad económica que tiene. El sector empresarial aprendió de los errores del pasado, de los errores del 2002, aprendió que no tiene que tratar de ocupar espacios que no le corresponden y por ello nuestra actividad va en el bien del país y en aumentar el bienestar del venezolano y para ello se requiere de un diálogo profundo y verdadero entre el sector público, empresarial y laboral.

¿A qué le apuestan?

Le apostamos al éxito del país, apostamos a tener un país de progreso y bienestar y seguiremos por esa lucha aunque las adversidades cada vez sean más complejas.

¿Mejorará la situación del país o será mejor salir de él?

Nosotros esperamos que la gente no tome la opción de salir del país. Seguimos trabajando por el futuro del país y creemos que Venezuela tiene grandes oportunidades, que tiene una capacidad de recuperarse relativamente rápida si se reconoce de una vez por todas que el modelo socialista que se ha tratado de imponer ha fracasado y empecemos a tomar decisiones serias y responsables para poder llegar al camino correcto de crecimiento.