¿Venezuela en emergencia económica? Maduro dice que evitó declarar alarma

El desplome de los precios redujo sus entradas en aproximadamente 35.000 millones de dólares frente a los 75.000 millones obtenidos en 2014.

¿Venezuela en emergencia económica? Maduro dice que evitó declarar alarma"Tenemos dificultades y el primero en reconocerlo soy yo", dijo Maduro este sábado. Reuters
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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, reconoció hoy en cadena nacional de radio y televisión que su gobierno pudo haber decretado una emergencia económica tras la caída abrupta de los precios de petróleo desde mediados de 2014 y que se extendió hasta comienzos del año en curso.

“Tenemos dificultades y el primero en reconocerlo soy yo (…) Nosotros pudimos haber decretado una emergencia económica, porque bajaron en más de 60% los ingresos de la nación”, admitió el ejecutivo nacional desde Los Teques, una ciudad del estado Miranda.

Pero, ¿existe una necesidad real de decretar la emergencia? Veamos la actuales dificultades que enfrenta el país petrolero y luego usted saque su conclusión.

Venezuela, quinto exportador mundial de crudo, obtiene más del 90% de sus divisas y la mitad de los ingresos del presupuesto fiscal de la venta de petróleo. El desplome de los precios que comenzó en septiembre de 2014 cuando se cotizaba a 90,19 dólares por barril redujo sus entradas en aproximadamente 35.000 millones de dólares frente a los 75.000 millones obtenidos en 2014 de sus exportaciones petroleras.

“Nosotros pudimos haber decretado una emergencia económica, porque bajaron en más de 60% los ingresos de la nación”, Nicolás Maduro. 

Además, la nación atraviesa por una severa recesión económica cuya tendencia recesiva inició en 2013 cuando el crecimiento fue de apenas 1,3%. No obstante, fue en 2014 cuando la economía cayó en terreno negativo y desaceleró en 4,8, 4,9 y 2,3 por ciento en los tres primeros trimestres. Para este año, el Fondo Monetario Internacional estima que la nación sufra “una grave contracción” que en números fue proyectada en 7%, y para el 2016 en 4%.

La alta inflación y la escasez de bienes esenciales son otras de las dificultades que enfrenta el país. Venezuela registra los precios al consumidor más altos de toda la región reflejados en una tasa inflacionaria de 68,5% al cierre de 2014, pero que podría romper la barrera de los dígitos para finales del año en curso. Para Datanálisis, el INPC (Índice Nacional de Precios al Consumidor) variará “cómodamente” entre 120 y 140%.

En el caso de la escasez no se tienen cifras oficiales, el Banco Central de Venezuela (BCV) dejo de publicar el indicador que mide el desabastecimiento en el país desde enero de 2014 cuando este alcanzó un 28%. Economistas venezolanos estiman que la escasez cerró el año anterior entre 57 y 60% y aseguran que se acentuará durante todo 2015 por el déficit de dólares y la caída de las importaciones proyectada en 40%.

Los vencimientos de deuda, pago de bonos y préstamos también presionan al gobierno de Nicolás Maduro. De acuerdo con datos de Barclays Capital, reseñados por AFP, la nación deberá cancelar un aproximado de 11.000 millones de dólares entre bonos soberanos y deuda de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), que se suman a unos 4.000 millones de dólares en compromisos con el Fondo Chino, que el país paga con barriles de crudo, y a las deudas comerciales con las empresas privadas y los proveedores internacionales por las importaciones de bienes, insumos o materias primas que alcanza los 15.000 millones de dólares.

Todo este panorama hace dudar a los mercados que Venezuela tenga el músculo financiero para cumplir con sus obligaciones. Agencias calificadoras de riesgo, entre ellas S&P, rebajó la nota de deuda venezolana de “CCC+” a “CCC” y alertó de que hay “riesgo de un default en los próximos dos años”. “Hay un “fracaso del gobierno venezolano” para tomar medidas oportunamente que “resuelvan las crecientes distorsiones económicas que han contribuido al deterioro económico y escasez de divisas extranjeras”, refirió S&P.

También la calificadora crediticia Moody’s rebajó la calificación y consideró que el riesgo de default de Venezuela había “aumentado claramente”.

Son estas algunas de las dificultades a las que hicieron referencia un grupo de 60 economistas del país, quienes en un comunicado conjunto solicitaron en enero pasado al Ejecutivo nacional declarar y atender la emergencia con una nueva política económica de mercado con fuertes instituciones sociales y económicas, “formando parte de una democracia donde todos los sectores nacionales tengan abierta las puertas a participar sin temor alguno en el desarrollo nacional. Nuestro vecinos en América Latina, en su mayoría, han logrado establecer una economía con estas características, sin caer en concepciones ideológicas extremistas”, se lee en el documento.

El panorama a corto plazo es que la crisis económica en Venezuela “tienda a agudizarse y las presiones de cambio en el modelo sen gigantes”, dijo esta semana Luis Vicente León, analista. El Fondo Monetario Internacional también “ve lejana la posibilidad” de una recuperación rápida de la economía nacional, ya que en su opinión “las políticas que, hasta el momento, aplica el gobierno venezolano son contrapuestas a las señaladas por el organismo multilateral para revertir la recesión.

Entre tanto, el gobierno de Maduro sigue apostando a un consenso en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para trabajar en una acuerdo que ayude a estabilizar los precios del crudo. Los precios del petróleo venezolano, y en general los precios mundiales, han venido recuperándose, sin embargo expertos aclaran que el repunte es eventual y que no existen las condiciones en el mercado para sostener el alza. Hasta el viernes la cesta venezolana se cotizaba a 57,00 dólares el barril.