Venezuela tiene “fe” que EEUU no “abandonará” la lucha contra cambio climático

La lucha contra el cambio climático implica “responsabilidades comunes pero diferenciadas” entre países desarrollados y en desarrollo, recordó Paiva.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Marrakech, Maroc. AFP).- Venezuela tiene “fe” en que Estados Unidos no abandonará la lucha contra el cambio climático a pesar del cambio de gobierno, declaró este jueves su ministro de Medio Ambiente, Ernesto Paiva, en la COP22 de Marrakech.

“Nosotros vamos a esperar. Confiamos, deseamos que haya la sensatez para seguir avanzando. Tenemos esa fe” dijo en rueda de prensa el ministro venezolano.

El presidente electo estadounidense, Donald Trump, dijo durante la campaña electoral que el cambio climático es una “patraña” que perjudica el futuro energético de su país, y prometió que lo retiraría del Acuerdo de París firmado en 2015 y ya ratificado por Washington.

“Ciertamente ese fantasma ha estado recorriendo todas las salas, pero nosotros confiamos en que podremos seguir en este proceso”, declaró Paiva, en alusión a esa posible retirada.

Acompañado de los jefes de delegación de Nicaragua, Cuba y Bolivia, el ministro venezolano recordó las reivindicaciones del grupo ALBA en las negociaciones de la Conferencia de la ONU sobre clima.

La lucha contra el cambio climático implica “responsabilidades comunes pero diferenciadas” entre países desarrollados y en desarrollo, recordó Paiva.

En Marrakech los países firmantes del histórico Acuerdo de París empiezan a negociar su implementación, y entre otros asuntos está la financiación y el trasvase de tecnología Norte-Sur.

“La manera científica y justa de abordar este tema es que los países que han causado el problema indemnicen a los países que año tras año están sufriendo las consecuencias” declaró el ministro de Políticas Públicas nicaragüense, Paul Oquist.

Nicaragua no firmó el Acuerdo de París.

Ambos países mantienen ásperas relaciones diplomáticas con Washington.

Los países desarrollados ratificaron en París su compromiso para entregar 100.000 millones de dólares anuales a los países en desarrollo a partir de 2020.