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Vuelve la fiesta a La Playa

El incidente generó cambios en las normas del Departamento de Policía de Miami Beach, entre ellas la prohibición de disparar contra vehículos en movimiento.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Editorial El Nuevo Herald).- Miami Beach vuelve a ser la sede del famoso evento conocido como Urban Beach Week (Semana Urbana de la Playa), en el que más de un cuarto de millón de personas acude a la ciudad costera el fin de semana del Día de la Recordación.

Este evento de fiestas privadas (la Urban Beach Week no está patrocinada por el municipio) ha tenido una historia conflictiva por sus excesos, sus reyertas y su estela de víctimas y daños. Comenzó en el 2001 y desde entonces ha habido cuatro muertos a balazos.

En el 2011, la policía mató a tiros, dentro de su automóvil, al joven afroamericano Raymond Herisse. La fiscalía estatal de Miami determinó el pasado marzo que la acción de los 12 agentes involucrados en el tiroteo (se dispararon más de 100 proyectiles) estuvo justificada porque Herisse chocó contra varios autos y estuvo a punto de atropellar a varios policías en bicicleta. Cuatro transeúntes fueron alcanzados por las balas de la policía. Tiene que haber sido difícil llegar a la conclusión de que la acción policial fue justificada.

El incidente generó cambios en las normas del Departamento de Policía de Miami Beach, entre ellas la prohibición de disparar contra vehículos en movimiento.

Las nuevas medidas tomadas después del 2011, como una mayor presencia policial, la verificación de matrículas de automóviles para detectar vehículos robados y la erección de torres en Ocean Drive para vigilar mejor a la multitud, han tenido como resultado una disminución en los incidentes de violencia, en las infracciones y en los arrestos.

También ha habido quejas de activistas de derechos civiles que señalan que la vigilancia policial tiene un perfil racial (la mayoría de los asistentes a la Urban Beach Week son afroamericanos) y critican un exceso de policías para vigilar de cerca a la muchedumbre.

La Semana es, sin duda, un evento tan popular como controversial. Muchos vecinos de la Playa se oponen a la celebración por el trastorno en su vida cotidiana y por la congestión del tránsito. Pero nada indica que la Urban Beach Week –que ya se ha convertido en una tradición del fin de semana del Día de Recordación– vaya a desaparecer en un futuro cercano. De manera que las autoridades deben garantizar un máximo de seguridad, y evitar al mismo tiempo cualquier conducta que pueda verse como discriminatoria. La fiesta debe celebrarse con alegría pero en paz.

Categoría: Opinión | Claves: Editorial El Nuevo Herald